El Paté ha intentado llevárselo a Grecia tres veces; lo consiguió para el Clausura 2017. El juvenil no ha debutado con los morados

Por: Esteban Valverde 4 diciembre
Jefferson Venegas tiene tres años en el Saprissa. Foto: Cortesía.
Jefferson Venegas tiene tres años en el Saprissa. Foto: Cortesía.

Jefferson Venegas tiene 19 años y pese a su corta edad, gracias a su regate, su atrevimiento a la hora de enfrentar al rival y a su buena pegada logró cautivar a Wálter Paté Centeno, técnico de Grecia y símbolo del saprissismo.

Un par de amistosos en diciembre del 2016 fueron el impulso necesario para que Paté notara el talento del juvenil oriundo de Quepos y, desde ese momento, la instrucción a Fernando Paniagua, gerente del cuadro griego, fue contundente: Lo quiero acá.

La insistencia por Venegas ha sido tal que en tres ocasiones el plantel alajuelense lo ha buscado.

El primer intento de Grecia por hacerse con el jugador no fructificó y fue hasta mediados del 2017 que el plantel de Centeno tuvo verdaderas opciones de tenerlo.

Jefferson estuvo entrenando con los griegos por dos meses y cuando ya tenía todo firmado, le llegó una noticia poco alentadora: Saprissa olvidó desinscribirlo en la categoría Alto Rendimiento, por lo que Grecia no lo podía utilizar.

Dos veces, de forma consecutiva, la ilusión de llegar a la Primera División se veía disipada.

Ahora, con el 2018 a la vuelta de la esquina, el aire del año venidero le trajo una buena noticia al joven, quien ya disfruta de saber que griegos y tibaseños llegaron a un acuerdo para que se vaya a préstamo.

"Es mucha ilusión lo que siento, es algo que he soñado desde pequeño. No importa que no debute con Saprissa porque mi fe es regresar en algún momento, pero Grecia es un equipazo y eso me llena de felicidad", revela.

Cuando se le consulta sobre por qué Wálter Centeno ha insistido en llevárselo, él no esconde que su estilo de juego es muy adaptable a la idea del exmediocampista saprissista.

"El estilo de juego de Paté me lo sé bastante bien, porque eso mismo desarrollaba Douglas Sequeira en Saprissa cuando fue mi entrenador, a ellos les gusta arriesgar. Una de las cosas que me dijeron que le gusta a Wálter es que yo enfrento mucho, y él quiere un extremo encarador", contó.

Fernando Paniagua acepta el seguimiento que le han dado al ofensivo.

"Nos interesa mucho y desde hace tiempo. Nos gusta el jugador con hambre de comerse el mundo y demostrar y eso son los jóvenes los que lo tienen", dijo.

El dirigente agregó que por estilo Wálter está muy conforme con lo que puede aportar Venegas, por su rapidez y buena técnica.

Jefferson se declara un enamorado del fútbol que practicaba Paté; los pases a profundidad, el remate de larga distancia y la elegancia son las principales virtudes que causan su admiración.

"Él es un ejemplo, los pases que metía de verdad que eran impresionantes y los tiros libres... Sé que como entrenador también es excelente, el tiempo que estuve allá, antes de este torneo, fue de una gran exigencia", expresó.

Tener más cercano el chance de debutar con Grecia y no con Saprissa no le preocupa al atacante.

En el camerino del benjamín de la máxima categoría hay hombres como Allan Alemán, Michael Barrantes, entre otros que fueron importantes para la S y eso Venegas no lo olvida. Son nombres que le impresionaron en su niñez.

Jefferson Venegas (22) estuvo la última temporada en el alto rendimiento morado. Foto: Cortesía.
Jefferson Venegas (22) estuvo la última temporada en el alto rendimiento morado. Foto: Cortesía.

Duro camino. Jefferson vivió hasta los 16 años en Quepos, ahí jugaba en Linafa y una que otra mejenga con su grupo de amigos.

Su padre, Elvin Venegas, nunca desmayó en que su hijo fuera jugador profesional y así cuando Saprissa lo trajo al Valle Central no dudó en apoyarse en su hija Cindy, quien vive en San José, para que arropara a su pequeño.

Ya con techo seguro, Jefferson sí tuvo que aprender a cocinar, lavar y transportarse solo.

"Mi hermana trabaja, y los primeros tres meses acá fueron muy rudos porque yo no tenía amigos, todo en la cocina se me quemaba y solo lavaba bien", recuerda entre risas.

Los pensamientos de regresar a Quepos llegaron a su cabeza; no obstante, al final fue más la voluntad por cumplir el sueño de ser profesional del balompié.

El Clausura 2017 por fin le permitirá a Jefferson Venegas cumplir un sueño que también es compartido con su familia. Él asegura que cada sacrificio valdrá la pena en su debut.

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