29 marzo, 2015

El griterío ensordecedor le puso la piel de gallina a más de uno. El canto al unísono del Himno Nacional provocó un éxtasis en la gradería que cautivó y llenó de orgullo a los presentes.

El marco que rodeó el partido entre Costa Rica y Paraguay, el jueves anterior en el Estadio Nacional, debe ser un aviso de lo que les espera a nuestros rivales en la eliminatoria a Rusia 2018.

Mayor respaldo no podrán encontrar los integrantes de la Tricolor de un pueblo que los admira y respeta, pero para que ese apoyo se mantenga, deben seguir mostrando carácter, fútbol y determinación en la cancha. De momento, ese idilio no parece tener fin.