La lluvia no empaña la fiesta en el juego de ida entre Alajuelense y Herediano por el Campeonato de Verano

Por: Fanny Tayver Marín 19 mayo, 2015
El Morera Soto registra un llenazo.
El Morera Soto registra un llenazo.

Alajuela

Llegar al Morera Soto nunca resultó tan complicado. La lluvia retrasó itinerario de llegada que tenían programado los aficionados que compraron su boleto para presenciar el juego de ida de la final del Verano entre Alajuelense y Herediano.

Todas las vías de acceso al estadio estaban saturadas, pero lo mejor era no perder la calma.

A falta de media hora para el arranque del juego, había muchos claros en las gradas, pero a falta de quince minutos para que Walter Quesada pitara el arranque del juego, programado a partir de las 8:15 p. m., la casa eriza ya estaba a reventar.

Quienes hicieron su agosto en mayo fueron los vendedores de capas, ya que la mayoría de hinchas que paulativamente abarrotaban las gradas preferían vestir esa bolsa plástica, incómoda por momentos, pero muy útil para no perderse ningún detalle.

Los locales en las afueras del estadio se llenaron antes que el mismo estadio, quizás, más de alguien pasó primero ahí para calentar, o calmar los nervios.

La cancha está mojada y eso podría influir para que el juego tenga una dosis mayor de velocidad, algo que agrada, pero a la vez inquieta.

Cuando parecía que la tempestad pasó, los equipos saltan a la cancha para calentar. Chiflidos para los florenses, aplausos para los rojinegros, algo lógico, al ser la casa del León, pero hay algo más y es que reaparece la llovizna.

Aunque la final arrancará pasada por agua, nadie se mueve de sus butacas y quienes tardaron más de una hora con cuarenta minutos para llegar al reducto rojinegro, ya están listos para la acción en el primer round de la final del Verano, entre Alajuelense y Herediano.

Y el público, rojinegro en su mayoría, se anima y comienza a cantar: "Liga campeón, Liga, Liga, Liga campeón, Liga, Liga, Liga campeón...".