Un solitario gol de Mora le dio los tres puntos a la S en un partido complicado

Por: Johan Umaña V. 16 octubre, 2014

En esta acción, el portero Adrián de Lemos se tropezó con Javier Loaiza, cayó al suelo y se golpeó la cabeza. El guapileño se fue al hospital y Saprissa se aprovechó del joven meta suplente, Brayan Morales. | RAFAEL MURILLO
En esta acción, el portero Adrián de Lemos se tropezó con Javier Loaiza, cayó al suelo y se golpeó la cabeza. El guapileño se fue al hospital y Saprissa se aprovechó del joven meta suplente, Brayan Morales. | RAFAEL MURILLO

Guápiles. Solo el carácter y la maña pudieron evitar que Saprissa se dejara llevar por la vorágine de emociones y expulsiones en las que se convirtió el partido de ayer. A eso le deben los morados la victoria por la mínima en casa de Santos y el ascenso al tercer puesto de la tabla.

Si el gol de Heiner Mora , al 29’, puso los números, el aguantar con estoicismo todo el segundo tiempo con un hombre menos, le dio valor.

Antes, la inicial se vio decisivamente marcada por la lesión de Adrián de Lemos, tras chocar con Javier Loaiza y golpearse la cabeza. Primero porque el meta santista estuvo seis minutos tendido en la gramilla sintética antes de que los paramédicos lo levantaran, con protección en el cuello, para llevarlo a descartar algún mal mayor en el Hospital de Guápiles.

Tras el letargo, Saprissa tomó el control del juego y decidió arruinarle el debut en el Invierno al juvenil portero Brayan Morales.

Los morados remataron de todo lado hasta que el trallazo de Mora rompió la paridad en el marcador.

La expulsión de Jordan Smith, en el primero de los nueve minutos de compensación, sentenció las condiciones para el resto del partido. El árbitro Jeffrey Solís tomó protagonismo en una extraña acción en la que disparó dos amarillas seguidas, por perder tiempo.

¡Era un saque de banda! Pero a Solís no le importó condicionar completamente el encuentro.

Eso obligó a que Jeaustin Campos sacara a Daniel Colindres e ingresara a Rafael Morales para rearmar la línea de cuatro con la que, exitosamente, experimentó ayer.

Evitar el embate. Lógicamente, Santos se adueñó del juego en la segunda mitad, tuvo la bola y se cansó de buscar el empate.

El mérito morado fue contener a los guapileños para que no llegarán muy lejos. Defender desde arriba y nunca permitirle facilidad alguna al delantero Christian Lagos.

Aún así, el “9” se las arregló para provocar peligro. Como en esa acción en la que buscaba el contrarremate y Keilor Soto lo botó en el área. Era el 80’ y pareció penal.

Hasta ahí llegó el fútbol. El partido se terminó de descomponer al 89’, cuando los locales encararon a los saprissistas por una supuesta falta al código no escrito del fair play . Un santista estaba en el suelo y la S generó un contragolpe, caldeando el ambiente y provocando las expulsiones de Lagos y David Guzmán.

También vio la roja Wálter Chevez, una de las dos variantes ofensivas que metió Enrique Meza intentando rescatar algo y que no hizo más que ganarse dos amarillas.

En el final, que llegó a ser casi al minuto 100 por las tantas reposiciones, un entrevero en el área culminó con una bola que, dando tumbos, ingresó al marco morado. Mas la celebración del empate se apagó en el instante en que Solís decidió, con un pito tardío como en todo el partido, anular el gol debido a alguna de las tantas faltas que se dieron en el desarrollo de la jugada.