Cinco dirigentes brumosos entraron al camerino al finalizar el juego en el que perdieron contra Uruguay y por una hora pidieron unión a los jugadores para sacar al equipo del penúltimo lugar

Por: Cristian Brenes 10 septiembre, 2015
El volante de Uruguay Ismael Gómez (izquierda) perdió un duelo ante el atacante brumoso Rándall Brenes en el juego del miércoles en el estadio El Labrador
El volante de Uruguay Ismael Gómez (izquierda) perdió un duelo ante el atacante brumoso Rándall Brenes en el juego del miércoles en el estadio El Labrador

Coronado

La derrota de Cartaginés ante Uruguay a mitad de semana hizo que la directiva encendiera las luces de alarma al ver al equipo en el penúltimo lugar, por lo que posterior al juego ante los charrúas cinco directivos ingresaron al camerino y en caliente realizaron una encerrona con todo el plantel.

La reunión sorpresa se extendió por una hora en el propio estadio El Labrador en Coronado, nadie salía y el propio técnico, César Eduardo Méndez, atrasó su conferencia de prensa, ya que la dirigencia le dio prioridad a hablar claro con el plantel para solicitarle "unión y sacrificio".

— Cristian Brenes (@CristianB_LN) septiembre 10, 2015

Carlos Loría, vicepresidente del club, indicó que solo hablaron de frente en un momento oportuno, recordaron que se está cumpliendo a nivel económico y pidieron compromiso para que el club salga de esta situación.

"Habíamos acordado con el técnico darle tiempo para que trabajara con el plantel, pero era importante recordarles el compromiso con el que iniciamos la temporada de cumplir con todas las condiciones y no cometer los errores del torneo anterior y es un compromiso en doble vía. Eduardo se vio sorprendido de los términos que conversamos con los jugadores", afirmó Loría.

Loría agregó que en ningún momento se dieron amenazas sobre posibles sanciones a futbolistas y no escondió que lo que viven afecta aún más las finanzas del club, panorama que le hicieron ver al plantel.

"No hay ultimátum o amenazas hacia los jugadores sobre imponer amonestaciones salariales o separaciones, lo que es claro es que la afición está decepcionada y se alejó del estadio y con eso es muy difícil cumplir con las metas financieras que tenemos. Hay buena disposición de los jugadores, pero también se requiere de más esfuerzo para que lleguen los resultados", señaló el directivo.

Por su parte, el timonel blanquiazul no vio mal la incursión de los dirigentes de forma sorpresiva y aseguró que entiende la preocupación que existe.

"De la reunión lo que puedo decir es que es lógica la preocupación de la junta directiva al ver a su equipo en el lugar 11 de la tabla, eso fue lo que nos manifestaron. De mi parte, reconozco la situación, llevamos tres partidos de torneo nacional y de mis resultados puedo decir que van bien, aunque así no lo dicen los puntos que ganamos", indicó Méndez.

Los jugadores aceptaron su responsabilidad durante la encerrona en la que se señalaron los errores que se vienen cometiendo y se comprometieron con la directiva a revertir la crisis de resultados.

"Nosotros somos lo que jugamos y por eso la responsabilidad es de nosotros los jugadores. La actitud y las ganas no faltan, pero estamos fallando", señaló José Adrián Marrero.