El joven volante Jaylon Hadden, quien es sobrino del morado Jaikel Medina, intuía que ante los florenses podría ser su gran día

Por: Juan Diego Villarreal 20 marzo
Jaylon Hadden demostró mucha seguridad y confianza a pesar de sus 18 años en su debut con el Saprissa ante el Herediano el domingo.
Jaylon Hadden demostró mucha seguridad y confianza a pesar de sus 18 años en su debut con el Saprissa ante el Herediano el domingo.

Cuando el lunes anterior el joven volante Jaylon Hadden se presentó a entrenar con el alto rendimiento del Saprissa, su entrenador Enrique Rivers lo llamó aparte y le dio la noticia: a partir del martes debía integrarse a los entrenamientos del primer equipo.

La acumulación de cinco amarillas de Cristian Martínez, Jaikel Medina y Dave Myrie y la lesión del brasileño Anderson Leite dejó a los morados sin un volante de contención, por lo que el técnico Carlos Watson echó mano del joven mediocampista.

"Cuando el profesor Enrique Rivers me dio la noticia, a mí se me metió en la cabeza que podía ser mi oportunidad. Por eso desde que llegué el martes le estuve poniendo. Estuve metiendo y metiendo pierna en el entrenamiento para estar listo tanto física como mentalmente, si me daban la oportunidad de jugar", confesó Hadden.

El juvenil de 18 años, quien vive en San Francisco de Dos Ríos en San José, pero hace seis años se vino junto a su familia de su natal Limón, recordó que sus propios compañeros en el entrenamiento le apoyaron mucho y le motivaron a entregarlo todo, como si fuera a jugar contra los florenses.

"Todos me decían que le pusiera, que metiera duro y así lo hice. Me decían que no bajara los brazos, que mi oportunidad podía llegar ante Herediano y llegó ese día y pasó", confesó Hadden.

Y es que la lesión del brasileño Anderson Leite, en la primera parte del juego del domingo ante los rojiamarillos, le abrió la opción de debutar. El joven estudiante de bachillerato en el Centro Saprissa, en Belén, ingresó con mucha confianza y en la primera bola que disputó se la ganó a José Leitón; posteriormente, en una cobertura esquivó la marca de Jairo Arrieta ante el aplauso de los aficionados.

"Al principio ingresé un poco nervioso, pero los jugadores me hablaron. Luego tomé el balón y la pasé sencillo, lo cual fue punto alto para mí porque aseguré el balón y me dio confianza para el resto del partido. Creo que jugué bien al contar con la confianza del entrenador Carlos Watson, porque uno debe respaldarlo en la cancha", agregó Hadden, quien lució el número 33.

Hadden además de contar con el apoyo de Yostin Salinas, Adrián Chévez y el portero Patrick Sequeira, con quienes jugó en ligas menores, tiene a su tío Jeikel Medina en el primer equipo, quien le da consejos y siempre le motiva a trabajar fuerte para lograr sus objetivos.

"Jeikel siempre me aconseja, él va a mi la casa y hablamos de fútbol, de cómo debo hacer las cosas en la cancha, cómo pararme y otros detalles en los partidos. Es una gran ayuda la que Jaikel me ha brindado y trato de aprovechar todo lo que me dice", puntualizó Hadden, quien admira al español Sergio Busquets, al francés Paul Pogba y a nivel nacional a su excompañero David Guzmán.