Cristhian marcó su tercer gol consecutivo y dejó a los florenses al borde de clasificar

Por: Cristian Brenes 25 febrero, 2015

Cristhian Lagos dejó claro en su presentación con Herediano que llegaba a dejar huella y en apenas un mes vistiendo la camiseta florenses ya tiene al Team con medio boleto visado a las semifinales de la Concacaf Liga de Campeones.

El atacante respaldó cada palabra que externó con acciones dentro de la cancha y ayer marcó un tanto crucial para sellar el empate rojiamarillo 1 a 1 en su visita al Olimpia.

El hondureño Johnny Palacios (izquierda) no logró detener al volante florense Elías Aguilar, ayer en el Tiburcio Carías. | AFP
El hondureño Johnny Palacios (izquierda) no logró detener al volante florense Elías Aguilar, ayer en el Tiburcio Carías. | AFP

La anotación de Cristhian no solo vale un punto, sino que pone la serie a favor de los nacionales, ya que un empate sin goles en el juego de vuelta, el próximo 5 de marzo, los dejaría instalados en semifinales.

Lagos vive un romance con el gol que se inició contra Saprissa, siguió ante Limón y tuvo su clímax contra los catrachos.

El ariete abombó las redes por primera vez a nivel internacional y lo gritó con furia. Atrás quedaron las frustraciones que vivió en Alajuelense y los momentos amargos por no jugar en la S .

El Lagos de Herediano es distinto, juega, gusta y se viste de héroe cuando más se requiere. Ante los albos, apareció como un salvador y silenció por completo el “infierno blanco” del Tiburcio Carías, para que cada seguidor florense no se olvide de su nombre y lo tenga presente.

Lagos llevó la calma a los dirigidos por Mauricio Wright en el momento de mayor apremio y con una definición precisa ante el arquero Donis Escober al 57’, domó a unos leones que jugaban mejor, dominaban y estaban en ventaja desde el minuto 44 con el tanto de Javier Estupiñán.

Sin embargo, la anotación del espigado ariete rojiamarillo cambió por completo el juego. El equipo nacional salió del asedio que vivió en el primer tiempo, ganó confianza y logró limitar el accionar de los hondureños.

La línea de cinco defensores de que instaló Wright cerró filas y se mostró como una muralla. El arquero Daniel Cambronero se vistió de salvador con dos reacciones felinas a boca de arco y la zona de volantes luchó cada balón con furia, inspirada por la garra y la entrega de Lagos.

La desesperación se apoderó de un Olimpia que culminó el juego empujando con más garra que ideas futbolísticas y se dedicó a tirar centros sin sentido.

El daño estaba hecho, Lagos llenó de dudas a los locales, los sacó por completo del juego y los dejó sin respuestas, a tal punto que fueron incapaces de sacar ventaja en su propio estadio.

Herediano acaricia el boleto a semifinales y lo tiene entre sus manos gracias a un Lagos que al parecer encontró en Herediano el rol protagónico que buscaba.