Aún cuando Navas acumula nueve trofeos en sus vitrinas y defiende el arco de uno de los equipos más ganadores de la historia, Borges tiene otro tipo de alegrías que no se cuelgan sobre las paredes, pero quedan en la retina

Por: José Pablo Alfaro Rojas 19 agosto
Celso Borges marcó uno de los seis goles del Deportvo La Coruña
Celso Borges marcó uno de los seis goles del Deportvo La Coruña

Redacción

El 24 de mayo del 2015, el Camp Nou despediría a Xavi Hernández después de 17 temporadas en el club. El último ídolo en abandonar la casa blaugrana entró ese día al campo entre centenares de aplausos, con el título en el bolsillo y un último deseo: despedirse con un triunfo, entre la feligresía eufórica que coreó su nombre sin parar.

Restaban solo minutos para el cierre del primer periodo y el partido estaba 2 por 0 a favor del Barça. La consigna del equipo de Luis Enrique parecía estar más que clara: había que darle el balón a Xavi para que anotara su gol.

Detrás del escenario, en medio de la fiesta catalana y muy lejos de los focos mundiales estaba otro hecho que involucraba a un tico. El Deportivo La Coruña necesitaba al menos un empate para mantener la categoría.

"Uno siempre comienza las temporadas desde cero, dispuesto a crear un buen entorno y un buen ambiente. Los objetivos del Dépor son iguales (a los de la campaña anterior): mantenerse otro año en primera división y a partir de allí ver qué más podemos lograr", dijo a diario Marca el volante de la Selección.

Ahí en el mediocampo, como sostén de su equipo, Celso Borges se topó tantas veces con Xavi. El Súper Dépor necesitaba una remontada que parecía imposible para quedarse en la Liga de las Estrellas.

En el segundo periodo pasó lo imposible. El equipo gallego consiguió el descuento y a solo 15 minutos para que acabara el duelo le dio una cachetada inesperada al campeón: 2 por 2, ¡el Deportivo hizo la hombrada!

Mientras despedían a Xavi, los jugadores visitantes gritaban, sonreían y le pedían aplausos a un pequeño sector vestido de azul entre la feligresía. Fue el partido del año y un título sin cartón para Borges, acostumbrado a disfrutar de este tipo alegrías pasajeras (o para siempre) durante su estancia en España.

Hoy, Borges enfrenta a Keylor Navas, su antítesis futbolística. El cancerbero acumula nueve trofeos en sus vitrinas y un cúmulo de victorias recordadas por todo el orbe. La última ante un agobiado Barcelona.

El atacante argentino del Barcelona Lionel Messi (izquierda) intentó superar al costarricense Keylor Navas (derecha) en la final de la Supercopa de España.
El atacante argentino del Barcelona Lionel Messi (izquierda) intentó superar al costarricense Keylor Navas (derecha) en la final de la Supercopa de España.

Quizás no haya comparación entre los medallas que colgarán en sus paredes uno y otro, pero Borges también guardará en su retina victorias memorables.

El inesperado empate a dos ante el Barcelona a 15 minutos del final está en el top de esos triunfos inéditos, pero quizás el más recordado sucedió el 13 de marzo de este año, cuando, contra todos los pronósticos, el Deportivo recibió al Barcelona, justo después de la heroica remontada de los catalanes ante el Paris Saint Germain.

"El Dépor baja al Barça de la nube", tituló la crónica del Diario AS. Cinco días antes de visitar Riazor, el plantel azulgrana vapuleó 6 por 1 a los franceses y consiguió una remontada para la historia en la Liga de Campeones.

Pero ese día fue para Celso y el Dépor, que sacaron una victoria que al final le salió muy cara a los catalanes, quienes perdieron la Liga española a cuentas del Real Madrid, campeón del certamen.

El partido terminó 2 por 1 a favor de los locales, aún con Messi en la cancha.

Tampoco se puede olvidar el debut del tico en la Liga española. El 30 de enero del 2015, en la tercera jornada del torneo liguero, el futbolista acaparó las portadas de los diarios gallegos con un doblete frente al Rayo Vallecano.

Desde el 15 de setiembre del 2014, el Dépor no ganaba un partido como visitante, y ese día selló el triunfo con dos anotaciones del Nacional, que desde que llegó a España se volvió un hombre regular en la oncena de su club.

Otra alegría, más lejana para nuestro entorno pero muy celebrada para los aficionados del Deportivo, fue la anotación del costarricense ante el Celta de Vigo, en el derbi gallego.

Este es el partido de más trascendencia en La Coruña y Borges apareció para marcar en la cancha del archirrival, en un partido en el que su equipo jugó con uno menos desde el minuto 68 de acción y acabó igualado a uno.

El duelo de este domingo se convierte en una nueva oportunidad para que el costarricense añada otra alegría en su lista. Frenar a un Real Madrid que viene de ganar dos títulos al hilo (Supercopa de Europa y Supercopa de España), y que se vislumbra con el principal candidato a la corona, se presenta como el escenario ideal.

El volante costarricense Celso Borges disputa la pelota ante el arquero Guillermo Ochoa.
El volante costarricense Celso Borges disputa la pelota ante el arquero Guillermo Ochoa.

Y más aún en Riazor, en el debut del Deportivo en la Liga española.

"Uno siempre comienza las temporadas desde cero, dispuesto a crear un buen entorno y un buen ambiente. Los objetivos del Dépor son iguales (a los de la campaña anterior): mantenerse otro año en primera división y a partir de allí ver qué más podemos lograr", dijo a diario Marca el volante de la Selección.