Blanquiazules tienen cuatro juegos sin ganar y siguen en la parte baja de la tabla

Por: Cristian Brenes 16 marzo, 2015

Cartaginés padece una enfermedad desconocida a la que aún no se le encuentra la cura en el Verano. Pese a que el paciente fue sometido a un tratamiento agudo a mitad de semana, con el cambio de técnico, aún no responde a los medicamentos.

El equipo de la Vieja Metrópoli no sale de cuidados intensivos y ayer apenas pudo empatar 1 a 1 en su visita a Belén, último lugar del torneo, lo que hizo que los blanquiazules acumularan su cuarto partido sin ganar.

El volante brumoso Johan Condega (izquierda) superóayer la marca del belemita Ricardo Blanco (derecha), en el juego realizado en el estadio Eladio Rosabal Cordero. | DIANA MÉNDEZ
El volante brumoso Johan Condega (izquierda) superóayer la marca del belemita Ricardo Blanco (derecha), en el juego realizado en el estadio Eladio Rosabal Cordero. | DIANA MÉNDEZ

Esta seguidilla tiene a los brumosos hundidos en la octava posición, lejos de los cuatro cupos que dan un lugar en las semifinales del certamen.

Si bien es cierto el enfermo dio señales de mejoría de la mano del timonel Claudio Ciccia, no le alcanzó para revertir el panorama sombrío que viven.

El tiempo juega en contra de Ciccia, quien pese a conocer a la perfección a la planilla -ya que él mismo la armó-, solo tuvo dos prácticas para intentar instalar su idea en el grupo.

Sabedor de esta situación, el charrúa recurrió a hombres formados en la cantera brumosa para armar su once.

Danny Fonseca comandó la media cancha, Kevin Vega se asoció en la banda izquierda con Paolo Jiménez , mientras Randall El Chiqui Brenes volvió a ser el referente en ataque.

Las modificaciones dieron resultados, al menos en el amanecer del juego. El Chiqui abrió el marcador apenas a los cinco minutos con un remate de cabeza, luego del servicio de Jiménez.

El panorama parecía alentador, sin embargo, los padecimientos en la zaga le siguen pasando factura a los brumosos y en el minuto 9, Bryan Vega mandó el balón al fondo de la red con un remate cruzado de izquierda, tras una falta en la que jugaron rápido.

La paridad nubló a un conjunto de la Vieja Metrópoli que equivocó los caminos y recurrió a los balones largos para intentar hacer daño, olvidándose de que es más fácil abrir a una defensa reforzada con un fútbol de toque.

En la segunda parte, Ciccia adelantó líneas, movió el banquillo y pobló el frente del ataque como remedio a una zona baja belemita que se plantó firme.

Cartaginés se adueñó de la pelota, pero su dominio careció de desequilibrio en el último cuarto de cancha y eso derivó en que las opciones de gol fueran escasas.

Sobre el cierre, la apuesta visitante por lanzarse al frente por poco les pasa factura, ya que dejaron espacios y jugaron al límite.

El resultado no se movió más, el paciente blanquiazul siguió sin mostrar mejoría y al parecer no será sencillo encontrar la cura.