Los tibaseños siguen sin carburar y la derrora de ayer aumenta la impotencia

Por: Gabriel Vargas B. 29 septiembre, 2014

El saprissista Keilor Soto (de frente) y el carmelo Víctor Chavarría (13) fueron protagonistas, junto al arquero morado Danny Carvajal, del gol con que los verdolagas ganaron ayer. | JOSÉ CORDERO
El saprissista Keilor Soto (de frente) y el carmelo Víctor Chavarría (13) fueron protagonistas, junto al arquero morado Danny Carvajal, del gol con que los verdolagas ganaron ayer. | JOSÉ CORDERO

Alajuela. Saprissa no carbura y se ahoga en un mar de confusiones. Ni el cambio de sistema, ni tampoco el de uno que otro jugador en su once titular lo hacen ver mejor.

La derrota de ayer contra Carmelita , por 1-0, en el Morera Soto significó un batacazo complicado de digerir previo al clásico.

El rival, sin exigir mucho, evidenció los fallos defensivos que viene mostrando el Monstruo varios juegos atrás, porque aunque el miércoles logró ganarle a la Universidad de Costa Rica las sensaciones no fueron del todo buenas.

El técnico Rónald González probó de nuevo con línea de cuatro en la zaga y le dio la oportunidad a Deyver Vega. Pero el equipo no logró acomodarse, principalmente en la inicial, en la que los carmelos lo sometieron a su dominio.

Por muchos momentos Saprissa parece depender de lo que puedan hacer Juan Bustos Golobio y el todo corazón Ariel Rodríguez.

Cuando esos dos aparecían en la caliente gramilla sintética del reducto alajuelense trataban mejor la pelota y daban pinceladas de buenos intentos en ofensiva sobre el área verdolaga. Pero eso no es suficiente para un campeón.

Impotencia. La racha de mala suerte y poco caudal de juego de Saprissa ayer se resumió en una jugada que terminó en gol de Carmelita.

Danny Carvajal sirvió de manera arriesgada un saque de puerta en la media luna a su compañero Keylor Soto, quien se vio sorprendido por la presión del local Víctor Chavarría. Despejó, pero el volante verdolaga desvió para el gol, al 54’.

Regaños, caras largas, frustración. De todo se vio en el plantel tibaseño, menos tranquilidad.

Con el gol en contra la S intentó ir más seguido a buscar el empate, pero se enredó entre el cerco defensivo de Carmelita y la desesperación de sus futbolistas.

La jugada del gol condicionó el partido, pues la Barriada afianzó su propuesta de control y resguardo atrás y los morados se ahogaron en la impotencia de forzar una historia que estaba prácticamente escrita desde temprano en Alajuela.

Al final, los tres puntos dejaron a Carmelita feliz a medias, porque su técnico reconoció que Saprissa fue superior. No obstante, el fútbol no es de merecimientos.

Ahora, los verdolagas acumulan 14 puntos en la clasificación, mientras que los morados se estancaron en la sétima posición con 13 unidades, nueve por debajo del líder Universidad de Costa Rica.

Eso sí, el Monstruo le debe cuatro juegos al calendario.

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