Brumosos iniciaron con coraje; erizos restaron ese ímpetu en el complemento

Por: Daniel Jiménez 7 agosto, 2016
El brumoso Ricardo Blanco no tuvo reparos en colarse entre Harold Cummings (izq.) y Luis Miguel Valle. | RAFAEL PACHECO
El brumoso Ricardo Blanco no tuvo reparos en colarse entre Harold Cummings (izq.) y Luis Miguel Valle. | RAFAEL PACHECO

La propuesta de Cartaginés es rebelde como vela al viento. Le gusta imponer e incomodar. La de la Liga es más convencional, pero con un banquillo de lujo.

Anoche quedó plasmado lo osado que quiere ser el cuadro brumoso y la buena banca que tiene Alajuelense en el Invierno, con el empate 1-1 en el estadio José Rafael Fello Meza.

En el primer tiempo, los dirigidos por Jeaustin Campos pudieron combinar en la cancha deseos, buen fútbol y si se quiere un poco de maña, compañera necesaria en el balompié.

Es claro que la voz de mando la sigue teniendo el argentino Mauricio Mazzetti, quien desde el inicio se encargó de intentar sacar de quicio a Jonathan McDonald con su juego rudo.

En la media cancha, el cuadro blanquiazul tiene protagonistas que no se esconden. Por ejemplo, en el primer tiempo de Paolo Jiménez fue figura gracias a su enganche y cambios de ritmo.

En la delantera, Campos echó mano de Geovanni Clunie. El delantero hizo gala de sus buenos movimientos en los últimos tres cuartos de cancha.

El propio Clunie fue quien festejó el dardo en la cabaña manuda, cuando ingresó al área por el sector izquierdo, se llevó por potencia a Kenner Gutiérrez y venció a Patrick Pemberton, quien dejó descuidado el vertical izquierdo al salir a achicar.

Un 10 en definición para el ariete, que emerge con fuerza en el once de Jeaustin Campos.

Tres minutos antes de ese tanto, Allen Guevara tuvo la oportunidad perfecta para cambiar el inicio del compromiso. La Liga montó un contragolpe con él y José Guillermo Ortiz, cuando solo estaba Kevin Fajardo en la zaga.

Al final, Guevara no supo qué hacer con el balón en sus pies y ni lo pasó ni remató.

El duelo estuvo intenso desde el pitazo inicial. Jeaustin fiel con su estilo ofensivo y Giacone un poco más mesurado.

Punto de quiebre. La visita necesitaba de una medida radical para salir del letargo del primer tiempo. El buen tino de Giacone se notó y de qué manera, pues casi logra cambiar por completo lo poco efectuado en la primera parte.

Giacone sorprendió con sus tres variantes de una sola vez al medio tiempo, con la inclusión de Jonathan Sibaja, Diego Madrigal y Lucas Gómez.

Así, los visitantes ganaron prestancia en el campo, a tal punto que los de la Vieja Metrópoli se tuvieron que echar atrás, quizás antes de tiempo.

Al 61’ llegó el tanto del empate con un trallazo de zurda de Madrigal desde fuera del área.

Los rojinegros tuvieron dos chances más gracias a McDonald, uno de cabeza y otro en tiro potente de pierna derecha.

Al final, la respuesta eriza le permitió mantener el tercer puesto con 11 unidades, mientras los locales tienen nueve unidades, pero pueden ser superados si la UCR le gana a Pérez Zeledón.

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