Por: Cristian Brenes 13 marzo

Anotar en su propio arco ha significado para Cartaginés perder cuatro puntos que hoy lo tendría en la pelea directa por la clasificación.

En dos partidos en casa los brumosos cedieron empates tras groseros autogoles.

El pasado 1.° de febrero una pifia de Sergio Córdoba acabó en la meta blanquiazul en el empate 1-1 frente a Liberia.

El central intentó despejar la esférica que se dirigía al arco sin problemas, pero la terminó pegando en su propio cuerpo para la igualdad.

Mientras que ayer ante la Universidad de Costa Rica, el defensor Rándall Alvarado marcó en la guarida de Adrián de Lemos, tras un centro de Verny Scott.

La desafortunada intervención del zaguero significó que el juego finalizara también con igualdad 1-1.

Si el conjunto de la Vieja Metrópoli no hubiera fallado de esa forma, hoy tendría 25 puntos y estaría palmo a palmo con Santos en la pelea por el cuarto lugar.

Actualmente Cartaginés ocupa la sétima casilla con 21 unidades en 16 duelos.

“Son circunstancias del partido, dos autogoles que le pueden suceder a cualquiera estando en primero o último lugar. Eso no quiere decir que es desconcentración sino que el compañero intentó sacar el balón pero lastimosamente ingresó en el arco de nosotros”, dijo Michael Barrantes.

Por su parte, el técnico Jeaustin Campos fue crítico ante los despistes de la defensa en dichas acciones puntuales.

“Hay errores casi que infantiles de nuestra defensa, hemos perdido cuatro puntos a causa de autogoles. Estoy hablando a grandes rasgos, también entramos dormidos”, dijo el entrenador.

El equipo de Campos transita por un camino irregular en este Torneo de Verano, ya que tras pasar ocho fechas al hilo sin triunfo, amarró dos victorias que parecían darle oxígeno. No obstante, de las últimas dos jornadas solo sacó un punto de seis en disputa.