Por: Miguel Calderón S. 29 octubre, 2015
Ariel Rodríguez desvía la pelota con el pie derecho y vence al portero Neighel Drummond para conseguir su tercera anotación. | RAFAEL PACHECO
Ariel Rodríguez desvía la pelota con el pie derecho y vence al portero Neighel Drummond para conseguir su tercera anotación. | RAFAEL PACHECO

Ariel Rodríguez consiguió su segundo triplete del 2015, el futbolista fue el héroe morado en la victoria 3 a 1 sobre el Uruguay de Coronado.

El artillero también había anotado el 22 de marzo frente a Santos de Guápiles tres dianas, con lo que sin duda demuestra que en el presente año está aliado con la celebración.

“La verdad es que quiero agradecerle a Dios, a mis compañeros, ellos siempre me respaldan. Primero está Saprissa y después lo demás, siempre lo he dicho”, afirmó Rodríguez.

El futbolista fue un verdugo para los lecheros, a quienes les convirtió gracias a su buena ubicación, ya que todas las jugadas fueron cierres luego de centros. Ariel fue asistido por Daniel Colindres, Christian Bolaños y Ulises Segura.

“Contento por la bendición de los goles, sé que tres goles no se hacen muy seguido”, dijo.

El goleador tibaseño ahora pone su mira en Erick Scott, delantero de Limón que comanda la tabla de cañoneros con 13 dianas. Rodríguez llegó a 11.

Como detalle anecdótico, el número 14 de los morados se llevó la pelota para la casa.

“Andrés Imperiale me dijo que me la tenía que llevar, sobre todo porque no siempre se anotan tres goles, entonces es un bonito recuerdo”, expresó.

El entrenador del club, Carlos Watson, destacó la actitud de su futbolista.

Watson añadió que se muestra con mucha entrega dentro del campo y que sabe leer muy bien los movimientos típicos del delantero, situaciones de juego que le pide a toda su oncena.

Por su parte, en el otro bando, Alejandro Alpízar, no pudo comandar de forma efectiva a la ofensiva del Uruguay y tampoco logró continuar en la lucha por el goleo, debido a que se quedó en diez goles.

Alpízar realizó dos remates, uno que salió desviado y otro que apenas pudo ser rechazado por parte de Danny Carvajal.