El arquero tuvo que trabajar extra para bajar de peso; ahora quiere dar la talla

Por: Ferlin Fuentes 26 septiembre, 2015

A Alfonso Quesada le llegó en forma repentina y sin esperarlo la oportunidad de coronar el arduo trabajo que realizó durante la pretemporada para poder bajar nueve kilogramos y estar a tono para la alta competencia.

La pretemporada para el arquero alajuelense duró un mes más que el resto de la planilla. El sobrepeso lo llevó a realizar trabajos extra para cumplir lo que estableció el cuerpo técnico colombiano.

Este domingo el jugador saldrá a escena ante el Cartaginés tras la sanción de dos juegos impuesta ayer a Patrick Pemberton por romper, el miércoles anterior, la puerta de vidrio del camerino del estadio Eladio Rosabal Cordero.

Uno de sus objetivos es tratar de mantener la marca de dos goles recibidos en 12 juegos.

“Cuando no se tiene la titularidad, toda oportunidad para mostrarse debe ser aprovechada al máximo. Estos meses fueron de mucho esfuerzo, el técnico me pidió bajar de peso y eso no es fácil. Como todos sabemos, perder kilos lleva trabajo”, dijo Quesada a La Nación .

El arquero no juega desde el 5 de febrero de este año. Su última actuación fue ante Carmelita en el Campeonato de Verano, juego que los rojinegros perdieron 2-0 y en el cual el arquero provocó un penal innecesario tras una falta artera contra el atacante Lucas Monzón.

Cristian Oviedo, asistente de Hernán Torres, señala que “ante la injusticia con Pemberton , Alfonso Quesada tiene una oportunidad para ganar confianza”.

“Alfonso ha trabajado muy bien, su esfuerzo y su compromiso es para resaltar. Día a día hace bien las cosas, bajó de peso y ahora está más rápido a la hora de ir por los balones. Todo esfuerzo tiene premios, le tocará y ojalá lo aproveche”, dijo Oviedo.

Alejandro Guzmán, preparador físico liguista, señaló que cuando realizaron las pruebas médicas encontraron a Quesada con un sobrepeso de 10 kilos, algo que no es normal en un jugador profesional.

“Quiero resaltar en Quesada el profesionalismo que tuvo. Con resultados en mano, se le mostró que algo había mal, fuera de lógica y él aceptó y de inmediato empezó a trabajar. Alcanzó la meta y está listo”, reveló Guzmán.

La meta de Quesada. El arquero manudo terminó contrato con Alajuelense en el pasado mes de mayo y su renovación fue solo para jugar el Torneo de Invierno.

Quesada es consciente de que al frente tiene al mejor guardameta del campeonato costarricense, pero quiere demostrar que tiene capacidad para pelear la titularidad en Alajuelense.

“Me he mentalizado para responder cuando se me dé la oportunidad. Mi mentalidad es poder jugar en la Liga y ser titular en la Liga, es una meta que en cualquier momento se me va a dar, mi contrato ahorita es por estos seis meses y sé que hay que responder, no me cansaré hasta cumplir objetivos”, dijo Quesada.