Por: Kenneth Meléndez 1 abril
Ulises Segura y Jefferson Hurtado en plena disputa del balón, este sábado en el Morera Soto.
Ulises Segura y Jefferson Hurtado en plena disputa del balón, este sábado en el Morera Soto.

Alajuelense lo tenía claro: ganarle a Saprissa no salvaba su raquítico Verano, pero sí le quitaba manchas a su orgullo; de paso, enlodaba el de un rival que llegó encumbrado.

El Morera fue testigo de un clásico con el linaje en juego, de esos que no marcan la temporada pero sí tocan el ego de los dos. Hoy, el de la Liga amaneció renovado; el de la S, tocado. El 3-1 con que los manudos sonrojaron a los saprissistas estuvo fundamentado en el deseo rojinegro de no solo mostrar los colmillos, sino de clavarlos en la piel de su oponente.

El león olió sangre en el campo y fue con todo por una presa que no opuso mayor resistencia. Apoyada en el comportamiento voraz de Jonathan McDonald, la Liga superó de principio a fin a un Monstruo desganado y francamente débil.

Aunque no fue un duelo cinco estrellas, al equipo de casa lo que le interesaba era elevar su moral en la mejor vitrina que tiene el torneo nacional.

Y lo consiguió gracias a que se empeñó en no dar concesiones y aprovechar al máximo la pasividad de un líder irreconocible en el Morera.

El cuadro tibaseño lanzó solo tres remates directos a marco: uno terminó en el poste, otro en las manos de Patrick Pemberton y el tercero en la red. Este último fue el gol de consolación de Jordan Smith cuando el duelo estaba liquidado.

Para esas alturas, el Morera festejaba en la tribuna una victoria que, por las circunstancias del torneo, es estruendosa.

Sin diferencia. La Liga redujo a nada la enorme brecha en la tabla (hoy 15 puntos) y arrolló.

En los pies de McDonald se gestó el 1-0, José Salvatierra metió una pelota al área , el delantero desenfundó su arma y con dificultad superó la resistencia de Dany Carvajal.

Antes de que finalizara el primer tiempo, Kenner Gutiérrez se comió el segundo que pudo adelantar la sentencia.

Sin noticias de Marvin Angulo, Saprissa se perdió, la conexión Ulises Segura-Daniel Colindres no produjo ni media chispa en ofensiva.

Alajuelense no perdió energía y encontró en la fisurada defensa saprissista el espacio ideal para castigar.

José Luis Cordero se sacó de la manga un penal (Heiner Mora no lo derribó) y Michael Umaña cobró impecable para el 2-0.

El lanzamiento desde los 11 pasos noqueó a la S, que segundos antes perdió a Julio Cascante por expulsión.

La parte baja tibaseña fue tierra de nadie desde la salida del espigado defensor y el tercero cayó por insistencia.

Yostin Salinas flaqueó al sentirse acosado por McDonald, este se metió al área, dribló a Myrie y le sirvió la redonda a Gutiérrez, al que le bastó con empujarla para aniquilar el partido.

El león clavó sus garras en el orgullo morado.

Alajuelense.
Alajuelense.
Saprissa.
Saprissa.
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