20 agosto

Guadalupe. Dudas, temores e incertidumbre llenan la cabeza de los integrantes de Alajuelense y como si no fuera suficiente todo esto, el próximo domingo recibirán a Saprissa, a las 11 a. m. y en el clásico tienen prohibido perder, porque si no tocarán fondo.

El ambiente no es el mejor en la casa rojinegra, si se toma en cuenta que acumulan cinco juegos sin ganar (dos derrotas en Concacaf, un revés y dos empate en el torneo local), no muestran claridad en su fútbol y un sector de la afición perdió la tolerancia con Benito Floro.

Incluso, un grupo reducido de hinchas también dirigió su frustración hacia los futbolistas, cuando se consumó el empate contra Guadalupe FC 1 a 1.

“Entendemos esa parte de que la afición estuvo insultando al final, es complicado, pero hay que mejorar. Hay que levantar cabeza porque viene un partido importantísimo”, manifestó el volante Luis Sequeira.

Además, a esto se suma que Jonathan McDonald salió con molestias en su tibia y espinilla de la pierna derecha, luego de que el guadalupano Erick Marín le cayera encima.

“Ahorita estoy medicado, el dolor ha bajado bastante, pero al terminar el juego me molesta hasta para caminar. Por el dolor en el momento sentí que me había fracturado, gracias a Dios tengo pines en la tibia”, señaló el ariete erizo.

La participación del atacante frente a los morados está en duda y será su evolución durante la semana la que permita determinar si puede jugar.

“La idea es recuperarse rápido, ahorita es prematuro hablar de que si voy a estar o no. Si toca no dormir por estarme poniendo hielo cada dos horas toca encender la alarma”, concluyó.