David Ramírez anotó el primer tanto del partido apenas al minuto dos, pero la Liga logró darle vuelta al marcador con goles de José Guillermo Ortiz y Allen Guevara.

Por: Fiorella Masís, Davis Castillo 13 septiembre, 2015

Alajuelense fue efectivo en Tibás y Hernán Torres le dio a una clase a Jeaustin Campos de cómo corregir sobre la marcha.

Los morados, durante el primer tiempo, tuvieron múltiples opciones para golear a los manudos, pero la falta de definición de los delanteros tibaseños y un enorme Patrick Pemberton evitaron que el arco fuese perforado.

El marcador se abrió en el minuto 2 cuando el delantero del Saprissa David Ramírez aprovechó un centro de Marvin Angulo y en ese momento la defensa de Alajuelense hacía aguas. Mal planteamiento de Hernán Torres.

Durante los primeros minutos la Liga no existía en el campo. Osvaldo Rodríguez no estaba en el juego y la defensa era un coladero. En ese momento emergió la figura de Patrick Pemberton, quien tapó dos claras ocasiones y ahogó el grito de gol para la clientela saprissista.

Hernán Torres comenzó a corregir sobre la marcha y el primer cambio fue el ingreso de Allen Guevara por Osvaldo Rodríguez.

En la segunda mitad, la Liga siguió mejorando y fue allí donde pecó Jeaustin, no previó que Torres hacía una buena lectura de juego y que el ingreso de José Guillermo Ortiz le daba réditos a los alajuelenses.

El cuadro visitante tuvo su premio en el 60' cuando José Guillermo Ortiz aprovechó una clara oportunidad y puso el 1-1 en la pizarra. Justo premio para los manudos.

Alajuelense siguió machacando y Saprissa no tuvo respuestas. La falta de claridad nubló al panameño Adolfo Machado quien se fue expulsado tras una falta sobre Jonathan McDonald.

Cuando parecía que el empate era definitivo Allen Gevara, en el 87', remató al ingresar al área tras un despeje incompleto de Calvo y con gran categoría puso el 2-1 definitivo.

Los manudos celebran un triunfo que fue durísimo, pero que se labró desde la mente de Hernán Torres.