Por: Kenneth Hernández Cerdas 11 febrero, 2016
Alfredo Hawit estuvo preso en Nueva York. | ARCHIVO
Alfredo Hawit estuvo preso en Nueva York. | ARCHIVO

Que la justicia de Estados Unidos le negara la libertad bajo fianza a un implicado en el caso FIFA no es nuevo.

Como le sucedió al costarricense Eduardo Li, el exdirigente hondureño Alfredo Hawit vivió la experiencia de asistir a una audiencia en la cual le negaraon el beneficio de salir de la prisión.

El 14 de enero Hawit se presentó ante un juez federal, quien le rechazó la petición de dejar la prisión sin fianza al alegar no tener dinero para enfrentar el proceso judicial.

Posteriormente, el juez le impuso una fianza entre $20.000 y $50.000 a pesar de que la fiscalía pedía $500.000.

Los abogados de quien fuera jerarca de la Concacaf hicieron un ofrecimiento de $50.000 y una garantía de $4 millones.

En la segunda audiencia, el hondureño sí obtuvo el visto bueno del magistrado para permanecer en Estados Unidos en arresto domiciliario.

Él estaba en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde pemanece Li.

Sin embargo, el proceso no fue sencillo ya que la liberación tomó casi siete días más.

Otros casos. A diferencia de Li y Hawit, el resto de implicados en el escándalo de corrupción, presentados ante las autoridades de EE. UU., tuvieron salidas “más sencillas”.

Jeffrey Webb, expresidente de la Concacaf, dejó la cárcel a partir de su primera comparecencia en un juzgado.

El hombre, originario de Islas Caymán, pagó $10 millones y puso como garantía inmuebles, cuentas de retiro, automóviles y joyas.

Otro exdirigente que también se libró de seguir tras las rejas fue el sudamericano José María Marín. El expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) propuso pagar $15 millones, de los cuales ayer hizo un depósito de $200.000.

Actualmente Marín, de 83 años, vive en un lujoso apartamento en Nueva York.

Los 30 acusados por la Fiscalía fueron citados a una audiencia general el 16 de marzo.

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