En lugar de ir al aeropuerto a esperar a la Selección para apoyarla, la mayoría de costarricenses que viajaron a Panamá se fueron de compras en los días previos al juego eliminatorio contra los canaleros

Por: Cristian Brenes 17 noviembre, 2015
Los aficionados Mónica Chaves, Jonathan Ramírez y Arnoldo Montoya fueron los únicos ticos en llegar al hotel de la Sele este lunes en el arribo de la Nacional
Los aficionados Mónica Chaves, Jonathan Ramírez y Arnoldo Montoya fueron los únicos ticos en llegar al hotel de la Sele este lunes en el arribo de la Nacional

Panamá

Sin tumultos, empujones o el tradicional grito de ticos...ticos. Así fue el arribo de la Selección Nacional a suelo canalero este lunes, ya que los miles de costarricenses que se encuentran en suelo canalero aprovechan cada minuto de su visita para irse de compras y conocer.

En sus primeras horas en territorio panameño, de cara al juego eliminatorio de este martes en el Rommel Fernández, a las 7:30 a. m., la Sele pudo enfocarse en descansar y concentrarse en su campamento, en el hotel Westin, ubicado en la zona de Costa del Este.

Incluso solo tres fiebres aparecieron en el campamento que istalaron Óscar Ramírez y sus dirigidos a la llegada de la Tricolor.

Arnoldo Montoya, Mónica Ramírez y Jonathan Chaves Hernández fueron los únicos en solicitar la foto con los seleccionados y como no había nadie más, salieron premiados porque lograron llevarse un selfi con Bryan Ruiz y con Júnior Díaz.

Estos tres vecinos de Heredia llegaron desde el sábado con un grupo de 15 amigos más, sin embargo, solo ellos hicieron el traslado de 30 minutos desde el centro de Ciudad de Panamá para llegar al lugar de concentración de Costa Rica.

"Somos un grupo de 18 personas que nos vinimos a Panamá a hacer compras y a ver a la Sele. La mayoría de gente se fue a comprar para aprovechar que estamos cerca de fin de año y que hay buenos precios para Navidad, pero ya mañana se identifican con la Sele", indicó Montoya.

Para estos seguidores de la Tricolor, la razón de que no se vean ticos alentando aún es muy fácil; el tiempo corre y antes de apoyar hay que comprar.

"Mucha gente viene con poco tiempo, entonces aprovecha para comprar y luego ir al partido. En los centros comerciales he visto muchos ticos con camisetas de la Sele, la verdad se los topa por todas las tiendas uno", manifestó Ramírez.

Eso sí, ya para este martes todo cambia. Hay que ponerse de nuevo la camiseta y el chonete, pero no para ir a los centros comerciales, sino que para trasladarse al Rommel Fernández y ahí sí, sacar las banderas, gritar hasta más no poder para empujar a la Tricolor por el triunfo.

"Ticos vinimos y muchos, porque uno los ve en los centros comerciales con la camiseta puesta, pero aquí es barato así que hay que aprovechar. Ya mañana (hoy) nos juntamos todos", dijo Chaves.

Se presume que cerca de 6.000 ticos lleguen al estadio, aunque de momento la cifra no está confirmada y resulta difícil medir, porque son muy pocos los costarricenses que se dejan ver fuera de los centros comerciales o los lugares turísticos.