Por: Ferlin Fuentes 11 abril, 2015

Cada vez que Jonathan McDonald salta a la sintética del Ricardo Saprissa, la grada estalla en un sonoro silbido. El delantero acepta que le gusta.

“Me motiva el ambiente hostil. El ambiente negativo lo convierto en alimento para mi hambre”, dice.

Mac, el mejor anotador en clásicos en la actualidad, describe el sentimiento de su primer gol con la rojinegra, precisamente ante la S, el 17 de enero del 2011.

“Anotar en un clásico es motivador. Los goles tienen un sabor distinto cuando se trata del archirrival”.