El sueco marcó un doblete a los 14 y 41 minutos de juego

 16 marzo, 2014

París

Zlatan Ibrahimovic logró dos anotaciones para el PSG ante el Saint-Etienne.
Zlatan Ibrahimovic logró dos anotaciones para el PSG ante el Saint-Etienne.

El París Saint-Germain, con un 'doblete' de su estrella sueca Zlatan Ibrahimovic, derrotó 2-0 al Saint-Etienne, este domingo en el cierre de la 29ª jornada de la Ligue 1 francesa, y reforzó todavía más su liderato.

Muchos señalaban este partido como el más complicado que le quedaba al equipo de la capital hasta el final del campeonato, pero el Saint-Etienne, cuarto de la tabla y que pelea por clasificarse para la próxima Liga de Campeones, no encontró el camino para poder puntuar en el Parque de los Príncipes, frente a un rival sin fisuras y que terminó siendo muy superior.

En la clasificación, el París Saint-Germain sigue sólido como líder, manteniendo su ventaja de 8 puntos sobre el Mónaco, que poco antes había presionado con una victoria 3-2 en el terreno del Lyon (5º). Quedan nueve jornadas para el final en el campeonato francés.

Ibrahimovic logró el primero en el minuto 14, en una acción donde los visitantes pidieron insistentemente fuera de juego de Blaise Matuidi. En el 41, a centro del uruguayo Edinson Cavani, el sueco decidió el choque.

Es su 25º gol en la actual liga francesa, donde es el líder destacado de la tabla de máximos anotadores, ya con 11 más que el segundo, su compañero Cavani. Teniendo en cuenta todas las competiciones, es el tanto 40 en 41 partidos disputados esta temporada, unas cifras que ponen en evidencia su gran efectividad.

El conjunto parisino respondió así, con tranquilidad y buena nota, a la presión enviada por el Mónaco (2º), el único equipo que parece poder disputarle el título y que había vencido 3-2 en Lyon.

El equipo del Principado, que en las últimas semanas ha echado de menos a su atacante estrella Radamel Falcao, lesionado desde principios de año, tenía un partido difícil en Lyon, frente a un equipo que va quinto y que está luchando por alcanzar el tercer lugar, el último que permite jugar la próxima Liga de Campeones.