Al minuto 93, último del tiempo añadido el jugador Vasili Berezutski puso el 1-1 definitivo

 25 noviembre, 2014
Bebras Natcho recoge el balón tras el 1-1, mientras los jugadores de Roma Davide Astori (izq.) y Morgan De Sanctis (der.) se lamentan.
Bebras Natcho recoge el balón tras el 1-1, mientras los jugadores de Roma Davide Astori (izq.) y Morgan De Sanctis (der.) se lamentan.

Moscú

El CSKA Moscú consiguió este martes un empate agónico con el Roma (1-1) gracias a un gol en el tiempo añadido, un resultado que mantiene la incertidumbre sobre el segundo puesto del grupo E de la Liga de Campeones, liderado por el Bayern Múnich.

La Roma saltó al campo del Khimki Arena decidido a hacerse con el control de las acciones, ya que una victoria lo dejaba en muy buena posición para pasar a octavos.

El plan del técnico del equipo italiano, Rudi García, se plasmó en el terrero de juego desde el primer minuto ante un rival sumamente cauteloso, que cedió la posesión a la espera de tener la oportunidad de contraatacar.

Sólo en el último tercio de la primera parte, el CSKA adelantó líneas y comenzó a sumar hombres en ataque.

En el minuto 39, el mejor artillero del CSKA, el marfileño Seydou Doumbia, no supo aprovechar una clara ocasión de gol en un mano a mano con el portero del Roma, Morgan De Sanctis.

Fueron los mejores momentos de los hombres dirigidos por Leonid Slutski, pero, como suele ocurrir, la oportunidades desaprovechadas pasan factura.

Una falta en la frontal del aérea del CSKA sirvió para que el capitán del equipo romano, Francesco Totti, abriera la cuenta con un tiro libre a dos minutos del descanso.

Su potente disparo perforó la barrera, sin dejar opciones al cancerbero del CSKA, Igor Akinfeev.

En la segunda parte, los locales salieron a presionar, pero sin poder crear un juego fluido debido a la imprecisión en el pase y a la ordenada defensa del Roma, que seguía con el control del balón.

Al 60', Radja Naiggolan pudo conseguir el segundo gol de su equipo, pero su disparo, desde un buena posición, salió desviado.

En el último cuarto de hora, el CSKA, que veía cómo se le escapaba el partido y con ello la posibilidad de seguir en la lucha por pasar a octavos, se volcó, aunque desordenadamente, sobre la portería de De Sanctis.

En el minuto 93, el último del tiempo añadido, un centro de Vasili Berezutski que no consiguieron rematar dos jugadores del CSKA, cuyos movimientos despistaron a De Sanctis, se coló limpiamente en la portería del Roma.