Tras una crisis de resultados en la Liga española, empezó con fuerza en casa

 17 septiembre, 2014

Madrid. El Real Madrid firmó una goleada ilusionante en su estreno europeo, que calma la ansiedad de su crisis de resultados, y goleó 5-1 a un endeble Basilea en un nuevo juicio al portero Íker Casillas, silbado por un sector del Santiago Bernabéu y ovacionado por la mayoría, en un pulso sin sentido.

El fútbol llega a unos límites de incomprensión absoluta en un estadio capaz de chiflar a su capitán, cuando su equipo goleaba por cuatro goles de diferencia.

Se convierte en atracción pública acudir al Bernabéu a juzgar a Casillas. Nadie frenó en su día la campaña de descrédito que sufrió el meta y ya es tarde para remediarlo.

En pleno terremoto, el Real Madrid se insufló una dosis de confianza que le hacía falta, en el grupo B.

El Basilea suizo era un rival idóneo para resucitar, porque deja espacios que fueron bien aprovechados por el ataque blanco.

La defensiva es capítulo aparte. El equipo de Ancelotti sigue partiéndose y es lento en el repliegue. Pero en la primera noche europea los goles maquillaron todo.

El técnico recuperó el 4-3-3 y el Basilea nunca supo frenar la velocidad madridista. Vio como Luka Modric y Cristiano Ronaldo avisaban antes de que la mala suerte se aliara con Marek Suchy, quien metió en su portería un centro de Nacho Fernández, en acción preciosista de James Rodríguez, con taconazo al desmarque.

El Real Madrid le anotó cinco goles al campeón suizo Basilea. Este fue el cuarto tanto anotado por el colombiano James Rodríguez (derecha), al tomar un rechazo del portero Tomás Vaclík. | AFP
El Real Madrid le anotó cinco goles al campeón suizo Basilea. Este fue el cuarto tanto anotado por el colombiano James Rodríguez (derecha), al tomar un rechazo del portero Tomás Vaclík. | AFP
Karim Benzemá anotó ayer al Basilea el gol número 1.000 de la historia del Real Madrid, en las competiciones europeas.

Casillas detenía un remate blando de Elneny para recuperar confianza y dejaba salir el disparo ajustado del espigado Marco Streller como respuesta al primer tanto.

Arranque. En el inicio del camino a la defensa de título, a la media hora, Modric sacó de su chistera un pase al espacio, quizás el primero de la temporada en un partido del Real, para que el veloz Gareth Bale dejara atrás a todos, picara el balón a la salida del portero y marcara.

Fueron dos minutos de brillantez de Bale. Primero marcó y luego asistió desde la derecha al remate de Cristiano en carrera, para que el portugués empezara un nuevo camino a su récord goleador en Europa, ya a un paso de convertirse en el máximo artillero de la historia de la Liga de Campeones.

No le obsesiona porque en el cuarto gol del Madrid prefirió buscar a Karim Benzema que tirar. El francés disparó abajo y se topó con la parada de Tomás Vaclik, cuyo rechazo lo marcó a placer James.

El Real se relajó y el Basilea hizo el gol del honor. Derlis González, libre de marca, disparó ajustado al palo. Imparable para Íker, que no se libró de los silbidos. Pero a los 67’ tuvo una parada salvadora.

Raphael Varane cedió mal y dejó a González en el mano a mano. El arquero recuperó el santo y sacó una mano al balón picado. El Bernabéu volvió a corear su nombre.

La segunda parte fue para el olvido. El poste evitó el segundo suizo, de Fabian Schär, y a los 80’ Benzem á recuperó el gol. El intento de Cristiano tuvo su premio, pared con espuela incluida y zurdazo arriba del ariete galo , que cerró su peor racha del equipo.