11 octubre, 2014

La destacada actuación que tuvieron los porteros en la pasada Copa del Mundo de Brasil 2014 les permitió abrir una nueva ventana de posibilidades para buscar nuevos clubes en el extranjero.

El mexicano Guillermo Ochoa dejó el Ajaccio francés y migró al Málaga de España. El colombiano David Ospina pasó del Niza de Francia al Arsenal de Inglaterra.

Además, el chileno Claudio Bravo dio un gran salto en su carrera al pasar de la Real Sociedad al Barcelona. Situación similar la del tico Keylor Navas, quien del Levante cambió al Real Madrid.

No obstante, dejando por fuera la vitrina del Mundial, las transferencias de guardametas son muy complicadas. Por lo menos así lo ve Esteban Alvarado.

El guardameta chileno del Barcelona, Claudio Bravo, vuela para atajar un peligroso disparo en un amistoso en agosto frente al Napoli de Italia. | EFE
El guardameta chileno del Barcelona, Claudio Bravo, vuela para atajar un peligroso disparo en un amistoso en agosto frente al Napoli de Italia. | EFE

“Son negociaciones complicadas, es una situación que siempre se ha dado, aunque en el último mercado fue de los más movidos en los últimos años por el Mundial. En Costa Rica hay muy buen material”, comentó Alvarado.

El papel de Navas fue determinante no solo para su propia carrera, sino porque logró también que algunos equipos volvieran a ver el mercado tico como un posible destino en donde encontrar un arquero con sello de éxito.

“Es que para que el guardameta migre al extranjero tiene que ser un fuera de serie. Los equipos económicamente están focalizados en llenar otros espacios”, aseguró Aquiles Certad, presidente de C&H Sports Agency, firma encargada de representar a jugadores.

Certad arrojó dicha declaración amparado en el caso de Patrick Pemberton, quien estuvo cerca de vincularse al fútbol mexicano; sin embargo, al final no se llegó a ningún acuerdo con ningún equipo.