El equipo de Inglaterra corre el peligro de quedar fuera otra vez en los octavos de final

 25 febrero, 2015
Dimitar Berbatov (izq.) celebró su segundo gol ante la desazón del delantero del Arsenal Alexis Sánchez.
Dimitar Berbatov (izq.) celebró su segundo gol ante la desazón del delantero del Arsenal Alexis Sánchez.

Londres

El Mónaco sorprendió en Londres al Arsenal y lo derrotó por 1-3 en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, un resultado que deja a los de Arsene Wenger al borde de la eliminación y esperando un milagro en el Principado el próximo 17 de marzo.

En una eliminatoria que se presuponía sencilla para los gunners, que se medían con en el que era a priori el campeón de grupo más sencillo de los ocho, el planteamiento defensivo puesto en práctica por Leonardo Jardim sorprendió a los locales, incapaces de llegar con peligro a la meta de Danijel Subasic.

Salieron los de Wenger al ataque, con un once netamente ofensivo, con Alexis Sánchez, Özil y Welbeck en la mediapunta; Giroud arriba; y Cazorla ejerciendo de cerebro en el centro del campo.

Menos de un minuto tardaron los locales en llegar con peligro a la meta rival: Danny Welbeck agarró un pase en largo y encaró a Subasic, pero su disparo se marchó ligeramente alto.

Los ingleses tenían el balón y los franceses vivían de las contras, con el rapidísimo Anthony Martial en el costado izquierdo y Dimitar Berbatov, que se llevaba una sonora pitada cada vez que recibía el balón por su pasado en el Tottenham, en el centro del ataque.

La primera aproximación con peligro de los de Jardim llegó a los 18 minutos, con un disparo desde fuera del área de Joao Moutinho que se marchó ligeramente desviado.

Esa fue la única ocasión de los del Principado hasta el gol de Geoffrey Kondogbia al filo del descanso, que dejó helado a un Emirates Stadium confiado en que su equipo no tendría demasiados problemas ante un rival a priori sencillo.

A los 39 minutos, el antiguo futbolista del Sevilla recibió un pase en la frontal de Moutinho y soltó un latigazo que tocó en Mertesacker y despistó a un David Ospina ya vencido.

A la vuelta del entretiempo, y con el Arsenal en tromba buscando el tanto del empate, llegó el segundo del Mónaco, obra de Berbatov.

El búlgaro culminó a la perfección una contra de libro de los monegascos: pase en largo a Martial, que le ganó la espalda a Bellerín, cesión a Berbatov y este fusiló a Ospina.

Wenger intentó revitalizar a su equipo y dio entrada a futbolistas rápidos, como Walcott y Oxlade-Chamberlain en lugar de Giroud y Coquelin, respectivamente, pero el Arsenal no consiguió inquietar a Subasic.

El rayo de esperanza le llegó a los locales con el tiempo cumplido, gracias a un derechazo imperial de Oxlade-Chamberlain desde la frontal que entró por la escuadra izquierda de Subasic.

Con Wenger resoplando y los aficionados en el Emirates celebrando una derrota que podría haber sido mucho peor llegó la sentencia de los franceses, obra del joven belga Yannick Ferreira-Carrasco.

Nuevamente tras una contra, el veloz Ferreira-Carrasco recibió un pase de Bernardo Silva y batió a Ospina con un derechazo, subiendo el 1-3 al electrónico y dejando la eliminatoria prácticamente sentenciada y al Arsenal a un paso de la eliminación en octavos de final, instancia en la que han caído en los últimos cuatro años.

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