2 junio, 2015

El mandatario de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, celebró este martes la renuncia del presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y afirmó que ese organismo merece otro tipo de liderazgo.

El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, reafirmó su compromiso con el sector municipal, y criticó la posición de los alcaldes que ya no quieren el 10% de los ingresos del Ejecutivo. | CREDITO FOTOGRAFO
El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, reafirmó su compromiso con el sector municipal, y criticó la posición de los alcaldes que ya no quieren el 10% de los ingresos del Ejecutivo. | CREDITO FOTOGRAFO

"La FIFA merece un liderazgo del tamaño de la organización y por esa razón celebro la renuncia del señor Blatter", expresó Solís.

El mandatario costarricense opinó que si Blatter no renunciaba "se ensombrecía aun más la situación de la FIFA y lanzaba un velo de opacidad sobre sus actividades y los manejos de sus recursos".

Blatter anunció este martes en rueda de prensa que pone a disposición su cargo e informó de que habrá un congreso extraordinario para elegir al nuevo mandatario del máximo organismo futbolístico mundial.

El suizo fue reelegido presidente el pasado viernes, dos días después de la detención de siete altos cargos de la FIFA en Suiza a petición de la justicia de Estados Unidos, que solicitó su extradición para juzgarlos por presunta corrupción.

Entre los detenidos está el presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Eduardo Li.

El presidente Solís, quien es un asiduo seguidor del fútbol, lamentó hoy estos hechos debido al trabajo que realiza la FIFA en el desarrollo del deporte en todos los países del mundo y el bienestar de millones de personas.

"La FIFA pasa por un momento crítico. Las acusaciones a los dirigentes de la FIFA son sumamente graves y creo que hay una gran tristeza en el mundo por el impacto negativo que esto puede tener en una actividad que beneficia a millones y es pasión para muchos de nosotros", expresó el gobernante costarricense.

Solís dijo que espera que la FIFA supere pronto esta etapa con "una nueva dirección que reavive la esperanza del deporte como un mecanismo para la construcción de la paz y el entendimiento entre los pueblos".