Por: Gabriel Vargas B. 6 febrero, 2013

Panamá No importó el viaje de 15 horas en automóvil. No importó estar en un país que no es el de ellos. No importó el qué dirán para los revendedores costarricenses que vinieron hasta Panamá a hacer su negocio.

Ayer apenas y comenzaba a calentar el ambiente previo al juego entre canaleros y ticos, cuando en las afueras se notó de inmediato una camiseta del Deportivo Saprissa.

Quien la portaba es William Camacho, revendedor de boletos tico que espera hacer su agosto esta noche.

Junto a él lo acompañaba sus colegas Luis Rodríguez y Jorge Chaves, también costarricenses quienes llegaron la noche del lunes a suelo canalero.

“Esperamos que caliente el asunto. Venimos a vender entradas para los que aún no han conseguido el boleto”, fue la explicación de Chaves.

Según el revendedor, cuentan con unos 40 boletos de las localidades este y oeste del Rommel Fernández. El precio normal de venta fue de unos $55 (¢27.00 aproximadamente), pero Chaves augura venderlos entre $80 y $90 (unos ¢45.000).

“Vienen más revendedores, ya mañana (hoy) podrían estar por acá. Sabemos que vienen mucho tico, y algunos de ellos vienen sin entrada, entonces esperamos ayudarles”, agregó Chaves.

Sobre la manera en cómo consiguieron esa cantidad de boletos para la reventa, los tres revendedores prefirieron reservarse el dato; mas esperan hacer el negocio para aprovechar el larguísimo viaje.

Meses atrás, la Federación Panameña de Fútbol sacó a la venta los boletos para la hexagonal final eliminatoria.

Primero lo hizo en paquetes; luego, para cada juego por separado de esta fase decisiva.

Como política institucional, decidieron vender únicamente cinco boletos por persona, y de paso evitar precisamente que los revendedores se aprovecharan del resto..., pero por lo visto no fue posible del todo.