29 octubre, 2013

Londres. AP El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, quiere que se expulse de los torneos a equipos cuyos aficionados lancen insultos racistas durante un juego.

El jugador del Manchester City, Yaya Touré (abajo) sufrió insultos racistas durante un partido de la Liga de Campeones en Rusia. AP
El jugador del Manchester City, Yaya Touré (abajo) sufrió insultos racistas durante un partido de la Liga de Campeones en Rusia. AP

Las propuestas de penar los actos racistas fueron dadas a conocer por Blatter el sábado en un discurso pronunciado en Inglaterra, días después de que jugadores del Manchester City fueron objeto de insultos racistas en Rusia, donde se celebrará la Copa del Mundo de 2018.

Se espera que el CSKA de Moscú sea sancionado por la UEFA con el cierre parcial del estadio para el siguiente partido por los insultos de sus aficionados al mediocampista del City Yaya Toure.

Blatter considera que las sanciones anunciadas por el presidente de la UEFA, Michel Platini, no son suficientemente fuertes. La simple prohibición de ingresar al estadio a los aficionados o las multas al club o las federaciones no son la solución para erradicar el racismo del fútbol.

“El Congreso de la FIFA decidió que no tiene sentido atacar el racismo con multas porque siempre puedes encontrar a alguien con dinero para pagarlas”, manifestó Blatter durante la cena por la celebración del 150 aniversario de la Federación Inglesa de Fútbol.

“No tiene sentido realizar juegos sin espectadores porque va contra el espíritu del fútbol y contra el equipo visitante. Lo que debemos hacer es duro, necesitamos eliminar a los equipos de las competencias o quitarles puntos. Solo con esas decisiones podemos combatir al racismo y la discriminación. Si no hacemos eso, las cosas seguirán igual y tenemos que detenerlas. Necesitamos valor para hacerlo”.

El director del grupo antirracismo de la FIFA, el vicepresidente del organismo Jeffrey Webb, se reunió con Toure el domingo anterior.

El Congreso de la FIFA aprobó en mayo penas más severas contra quienes lancen insultos racistas, incluyendo reducción de puntos y expulsión de equipos.