El técnico no llegó a un acuerdo con la Fedefútbol y aprovechó la conferencia de prensa de despedida para repartir culpabilidades

Por: David Goldberg J. 25 julio, 2014

San Rafael de Alajuela. Jorge Luis Pinto se alejó de la Selección de Costa Rica. Otro será el que deba hacerle el seguimiento al trabajo del técnico más exitoso en la historia del país.

MEYLIN AGUILERA
MEYLIN AGUILERA

Debió ser una salida elegante y llena de diplomacia, una en la que todas las partes salieran bien paradas. La gesta en Brasil lo merecía.

Pues no lo fue, más bien sucedió todo lo contrario. Todos los trapos sucios que se habían querido ocultar tras el Mundial se ventilaron.

La última rueda de prensa del cafetero antes de marcharse hoy a su país destapó un hervidero que, sin duda, empaña la buena imagen que quedó tras la espectacular campaña mundialista. Además, dejó al fútbol tico en ebullición.

La razón oficial que se dio acerca de la partida fue que Pinto quería reformar al cuerpo técnico con coterráneos suyos, a lo que el presidente de la Fedefútbol, Eduardo Li, se negó, ya que existe una “inversión” en su propio personal tico. Nada tuvo que ver el plano económico, como semanas atrás se dijo.

Sin embargo, el mensaje que quedó, el cual sorprendió a todos, fue que los dirigentes de la Fedefútbol no son profesionales, que algunos jugadores no les gusta la exigencia y que el cuerpo técnico era desleal, principalmente, un asistente, de quien no dijo su nombre, pero le señaló por supuestamente haberlo querido tratar de sacar de la Tricolor .

Minutos después el propio Paulo César Wanchope, dijo públicamente que él en su momento habló con los federativos.

Defensa. Eso propició que, de inmediato, Li, molesto hasta la última vena, saliera en defensa de todo el proceso. Y de ahí en adelante, el resto de la tarde y noche se grafica en un bola de nieve de declaraciones que se hizo incontrolable.

En cuanto medio de comunicación existe en el país, así como en redes sociales, se publicaron las opiniones de más miembros del ente federativo, del propio Wanchope, de otros integrantes del cuerpo técnico y de jugadores diciendo lo que antes nadie quiso decir: que el trato de Pinto con muchos de ellos era completamente irrespetuoso. Que fuera de la cancha existía un ambiente contaminado y lleno de maltrato. Que sufre de megalomanía.

Definitivamente, ayer se soltó una bomba de tremendo impacto; sin embargo, fue solamente el comienzo, pues los orgullos tocados y heridos seguirán apareciendo.

Incluso, el timonel, que tras el dramático escenario que desencadenó no apareció más, quizás hoy quiera su derecho de respuesta, antes de volar a las 10 a. m. en dirección a negociar su futuro, tal y como dijo que haría ahora.

En este momento, su futuro puede estar en Corea del Sur según el noticiero Arirang News de esa nación o en Ecuador dice el periodista de ese país, David Rosado.