El portero pide que los silbidos se centren en su figura y liberen a otros compañeros

 11 marzo, 2015
Partido de octavos de final de vuelta de Champions League entre Real Madrid y Schalke 04.
Partido de octavos de final de vuelta de Champions League entre Real Madrid y Schalke 04.

Madrid

El Real Madrid rozó la eliminación en los octavos de final de Liga de Campeones, cerca de tirar la renta de dos goles que traía de Alemania ante el Schalke (3-4), en un partido que marcó un punto de inflexión para los aficionados madridistas que señalaron a Iker Casillas, Gareth Bale y a Carlo Ancelotti.

La paciencia de los seguidores del Real Madrid que acuden cada partido al estadio Santiago Bernabéu tocó a su fin un día que su equipo estuvo cerca de firmar una de las eliminaciones más deshonrosas de su historia.

Sin el fútbol que condujo a los mismos jugadores y al mismo técnico a la mejor racha de triunfos de un club español, 22 victorias consecutivas, la falta de confianza y el miedo se apoderó de un equipo que se mantuvo gracias a la pegada del portugués Cristiano Ronaldo. No rebajaron la crispación de una afición que ya llegó a la grada enfadada tras ver a su equipo ceder el liderato al eterno rival, el Barcelona, por la derrota en San Mamés donde faltaron argumentos futbolísticos.

Los silbidos ya sonaron cuando se anunciaron nombres por megafonía. Centrados en el capitán Iker Casillas y el entrenador Carlo Ancelotti. Poca culpa tuvo el portero de la derrota en San Mamés, pero una parte de la afición ya está en su contra y hasta él pide que los silbidos se centren en su figura y liberen a otros compañeros.

"Es una situación que viene de los últimos meses y no hay que darle más morbo ni hablar de ello", reconoció Casillas. "La gente que viene al Bernabéu es libre de mostrar su malestar con algún jugador. Si alguien piensa que Iker no ha estado al nivel y su manera de mostrarlo es con pitos que lo haga conmigo antes que con ningún otro jugador. Mejor que me vengan a mi esos pitos que los entiendo mejor que otros jugadores", agregó.

Pese a las dos paradas finales, Casillas firmó un partido discreto. Sus fallos en los dos primeros goles provocaron que los silbidos de los aficionados creciesen en número.

— YL Soccer News (@YLSocceros) marzo 10, 2015

La afición madridista también se cansó del galés Bale, al que exigen que aporte mucho más al fútbol del equipo y ayude defensivamente. Ocho encuentros sin ver puerta lleva, ni dar una asistencia en un bajón individual que se esconde dentro del colectivo.

Con Ancelotti el enfado de la grada va creciendo según transcurre un 2015 repleto de irregularidad para el Real Madrid. La mala línea resultados y la crisis con el empate ante Villarreal y derrota en San Mamés, más la encajada ante el Schalke, no conduce al técnico italiano a realizar cambios de sistema y de jugadores. En la directiva comienzan a estar molestos por la falta de mano dura del entrenador en las decisiones y la ausencia de cambios que modifiquen el panorama actual.

En esta situación el Real Madrid está a tan solo once días de un partido que marca la temporada, el Clásico en el Camp Nou que será decisivo en el pulso por la Liga.

Antes, todos los jugadores hablan de una cita con el Levante, el próximo domingo, decisiva para recuperar la autoestima y brindar un triunfo que vuelva a sellar la paz con una afición cansada que no encuentra respuestas en el campo a sus dudas y que ve como la temporada se puede tirar por tierra con la peor imagen en el momento más importante.