Red Devils jugaron en un terreno con barro, lo que desató las críticas de los medios ingleses

 30 julio, 2013

Pekín

La ciudad de Hong Kong, que acogió el fin de semana pasado un partido amistoso del Manchester United, se ha tomado tan en serio las críticas de la prensa británica a su terreno de juego que su Gobierno le ha pedido disculpas públicamente, informó hoy la prensa de la excolonia británica.

El primer United sin Alex Ferguson ganó por un cómodo 5-2 al Kitchee, equipo dirigido por el español Alex Gómez y que cuenta con cuatro jugadores de esta nacionalidad en sus filas, pero la principal noticia en la ciudad no ha sido el resultado, sino el campo de barro en el que se produjo, que ha desatado muchas críticas en los medios locales y británicos.

Esto ha llevado al secretario de Asuntos Internos (equivalente a un ministro del interior), Tsang Tak-sing, a pedir disculpas públicamente por el mal estado del terreno en el estadio de Hong Kong, que visitó ayer junto al máximo responsable del gobierno hongkonés, Leung Chun-ying, para prometer una remodelación.

El presidente del Kitchee, Ken Ng, también garantizó cambios para mejorar la imagen internacional del deporte local, subrayando que “las autoridades aprenderán del incidente y mejorarán la calidad del césped”.

Curiosamente, el Manchester United apenas se quejó del terreno, y su nuevo entrenador, David Moyes, quitó importancia a éste en la rueda de prensa luego del partido.

“Nuestros jugadores jugaron muy bien, incluso en un terreno complicado, lo que hizo que el campo pareciera bueno”, llegó incluso a bromear el técnico escocés, que dirigió al Everton durante más de una década antes de aceptar la complicada tarea de suceder a sir Alex Ferguson al frente de los Red Devils.

Así lució la cancha del estadio de Hong Kong, donde el Manchester United ganó 5-2 al Kitchee.
Así lució la cancha del estadio de Hong Kong, donde el Manchester United ganó 5-2 al Kitchee.