El volante fue sacado de la selección el viernes; no obstante, regresó el domingo

Por: Ferlin Fuentes 13 octubre, 2015

Hernán Bolillo Gómez, colombiano que dirige a Panamá, echó atrás con la separación del volante Armando Cooper, a quien reincorporó el domingo a la selección, que este martes juega ante México en Toluca (8 p. m.).

El cafetero, tras la derrota (1-2) que le propinó Trinidad y Tobago el jueves anterior en el estadio Rommel Fernández, decidió separar a Cooper del plantel sin dar explicación alguna.

La prensa deportiva panameña considera que todo ocurrió por un acto de indisciplina en el terreno de juego. Gómez insiste con Cooper como lateral derecho y al jugador no le agrada esa posición, pues prefiere ir al ataque.

El colombiano sigue resguardado en el silencio, y el lunes, antes de salir hacia México, solo emitió una escueta frase a la prensa, con la que no desea contacto.

“A todos los quiero, pero en estos momentos no quiero hablar nada de fútbol con ustedes (periodistas)”, dijo Gómez, según la agencia ACAN-EFE.

Los diferentes sectores mantienen la mira en el colombiano y le reprochan las indecisiones, además de sumar 11 juegos en los que no obtiene una victoria.

El exdelantero Ricardo Patón Phillips dijo al diario Día a Día de Panamá que reincorporar a Cooper tendrá repercusiones a lo interno del plantel.

“Acá Armando Cooper desobedeció al técnico en el juego contra Trinidad y Tobago, que lo puso como lateral derecho. El entrenador manda un mensaje de que premia la indisciplina, que prefiere a un jugador en vez de la unión del equipo. Esto huele a fracaso”, agregó.

Hoy el colombiano tiene una dura prueba ante México, en medio de críticas en Panamá.