Por: Steven Oviedo, Kenneth Hernández Cerdas 28 mayo, 2016

El Real Madrid con Keylor Navas en la puerta se coronó campeón de Champions League tras vencer 5-3 en la tanda de penales al Atlético de Madrid.

El duelo se resolvió desde el manchón blanco luego de que acertaran Lucas Vásquez, Marcelo, Gareth Bale, Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo. El equipo colchonero perdió por el fallo del lateral Juanfran, quien estrelló el balón en el palo derecho de Navas.

El equipo merengue desarmó a su rival y le hizo pasar malos ratos en el campo, no porque recibió un ataque furioso, sino porque tuvo que ver como la pelota pasaba de un lado a otro en los pies blancos.

Muy lejos de aquel cuadro aguerrido y ordenado fue el Atleti en la primera parte, superados por la intensidad de un rival que acomodó el juego de su lado con el gol de Sergio Ramos en el minuto 15.

Más atento, corriendo más, seguro al pasar la pelota, el Real sacudió la puerta de Oblak luego de un centro envenenado al corazón del área que lanzó primero Kross y que desvió para atrás Gareth Bale. En una posición ajustada, el capitán blanco apenas rozó el esférico y firmó el 1-0.

Los hombres de Zinedine Zidane le robaron la receta al Atlético y le entregaron la iniciativa del partido. Fue hasta el minuto 30 cuando los colchoneros se vieron ligeramente mejor en el campo, empero, sin provocar peligro sobre la meta de Keylor Navas.

En esta fracción, el arquero nacional tocó balón porque sus compañeros se lo devolvieron o para intervenir sin congojas ante frágiles disparos de Antoine Griezmann.

Precisamente fue el francés el último que intentó nivelar el marcador aunque sin fortuna pues el balón salió desviado.

Al acabar este tiempo quedó una falsa sensación de paridad porque el Atleti recuperó la redonda y asumió el control del partido. Su lunar fue la pobreza ofensiva parar pisar con peligro.

La adrenalina que le faltó al juego en la primera parte apareció en el complemento. Apenas en el minuto 46 Antonie Griezmann reventó el balón en el horizontal en la mejor ocasión para empatar el encuentro.

En medio de la desazón colchonera, el juego entró en una etapa de sinsabores, por un lado, el Atletico buscando alguna rendija para igualar las cifras, en el otro, el Real más disminuido esperando montar un contra golpe letal.

Perdonó el equipo de Zizou y su oponente no desperdició el favor. Jan Oblak se agrandó en su puerta primera al achicarle un mano a mano a Karim Benzema, después, a Cristiano Ronaldo, ausente la mayor parte del juego. La defensa rojiblanca también se aplicó para conjurar el peligro.

Fue así como en el 79', el duelo se emparejó. Yanick Carrasco conectó un centro de Juanfran y estableció el 1-1 en San Siro. La diana dejó en mejor posición al Atleti que encontró un premio a su mejor rendimiento en el campo, en el segundo acto.

El empate primó tras 90 y un pico de minutos y extendió la tensión a dos tiempos de 30 minutos en los que la fatiga jugó en contra de varios hombres, entre ellos, Cristiano y Gareth Bale, quienes aguantaron el cansancio hasta la tanda de penales donde el Madrid se impuso para ganar la Undécima.