15 agosto, 2014

Buenos Aires. AFP Gerardo Tata Martino, de 51 años, tomó ayer el mando de la selección argentina y se comprometió a mantener la línea de “trabajo maravilloso” de su antecesor, Alejandro Sabella.

“El objetivo y anhelo que tenemos es trabajar con profesionalismo y seguir manteniendo lo que comenzó Alejandro, más allá del resultado”, declaró en una rueda de prensa en el predio de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) , en Ezeiza, 30 km al sur.

Por otra parte, consultado sobre si dirigirá un equipo de grandes figuras internacionales para un partido benéfico por la paz que impulsa el papa Francisco para el 1.° de septiembre, respondió escuetamente: “Parece que sí”.

Martino, quien viene de conducir al Barcelona de España, en una experiencia de la que dijo “estar absolutamente disconforme”, fue recomendado por el propio Sabella, quien renunció tras salir subcampeón en el Mundial.

La designación se demoró unos días por la muerte sorpresiva, el 30 de julio, de Julio Grondona, el poderoso presidente de la AFA por 35 años, quien fue homenajeado con un minuto de silencio al inicio de la rueda de prensa.

El primer gran desafío del flamante seleccionador será dirigir a la escuadra suramericana en el partido amistoso que disputará frente a Alemania, el 3 de setiembre en la ciudad alemana de Düsseldorf, a modo de revancha de la final del Mundial que ganaron los germanos 1-0 en el o Maracaná.

Para este duelo dijo que convocará a modo de premio a los mismos futbolistas que jugaron el Mundial, entre ellos los estelares Leo Messi y Javier Mascherano, a quienes dirigió en el Barcelona.