El conjunto de las barras y las estrellas se impuso 1 a 2 como visitante ante la actual campeona del mundo y cerró una gira por Europa en la que también derrotó a Holanda

Por: Cristian Brenes 10 junio, 2015
El estadounidense Michael Bradley (izquierda) superó la marca del alemán Patrick Herrmann en el juego amistoso que se realizó este miércoles en Colonia, Alemania
El estadounidense Michael Bradley (izquierda) superó la marca del alemán Patrick Herrmann en el juego amistoso que se realizó este miércoles en Colonia, Alemania

Berlín

Estados Unidos confirmó este miércoles su poderío de cara a la Copa de Oro, tras imponerse 1 a 2 a la campeona del mundo, en un juego amistoso que se disputó en Colonia.

Pese a que los teutones no tuvieron a sus principales figuras, el triunfo, unido al del último amistoso ante Holanda, sirve para acumular confianza para los estadounidenses de cara al certamen del área que iniciará el próximo 7 de julio, ya que el conjunto de las barras y las estrellas se paró con aplomo, mostró solidez en ofensiva y golpeó utilizando la velocidad por las bandas como su principal arma.

El partido tuvo dos caras y empezó con un claro control de los alemanes, quienes hicieron circular bien la pelota y empezaron a generar llegadas de peligro desde el arranque. La primera ocasión clara la tuvo Mesut Özil en el minuto siete, pero el arquero Guzan contuvo el remate.

Götze fue el futbolista más destacado de los locales y abrió el marcador al 12' con un disparo dentro del área, tras un pase del debutante Patrick Hermann, quien había superado a buena parte de la zaga americana en una jugada individual.

Los campeones del mundo dominaron a placer en la primera parte, pero fallaron en definición, lo que le permitió a los norteamericanos tomar confianza en el terreno de juego.

La sorpresa para los locales llegó al 41', luego de que Mikel Diskerud consiguiera el empate con un remate dentro del área, tras recibir un buen pase diagonal de Michael Bradley.

Tras el descanso, Estados Unidos empezó a mostrar más atrevimiento y a jugar con sus líneas más adelantadas, llegando con más frecuencia al área alemana.

Alemania perdió orden, lo que pudo deberse en parte a la salida de Bastian Schweinsteiger, y le restó intensidad a un partido que en todo caso ya venía jugando con el ritmo típico de los partidos amistosos.

El conjunto de las barras y las estrellas fue el mejor equipo de la segunda parte buena y al final eso terminó premiado con un gran gol de Bobby Wood en el minuto 88, que le dio el triunfo.

— U.S. Soccer (@ussoccer) junio 10, 2015

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