Por: José Pablo Alfaro Rojas 18 julio, 2015

El favorito Estados Unidos no la tendrá tan fácil en semifinales, pues enfrentará a una dura selección de Jamaica, en la primera llave definida de la Copa Oro.

Los norteamericanos arrasaron con Cuba al derrotarlo 6 por 0, en una tarde de inspiración de Clint Dempsey, autor de tres anotaciones y máximo goleador del certamen con seis tantos.

Sin embargo, el panorama de los anfitriones se percibe mucho más complicado para la siguiente ronda, ya que enfrentarán a unos Reggae Boyz sólidos en el juego defensivo y claros en las transiciones rápidas, su principal arma para generar opciones de gol.

“A Jamaica le tenemos un gran respeto, sabemos que no será nada fácil. Nos vamos a preparar lo mejor posible”, dijo el técnico Jürgen Klinsmann.

Ciertamente, Jamaica sufrió para vencer a Haití, que lo encerró durante el tramo final del cotejo. Sin embargo, los isleños defendieron con aplomo el gol marcado por Giles Barnes en apenas seis minutos de juego.

Dempsey se convirtió en el máximo goleador del torneo con seis tantos. En la imagen, es marcado por Adrián Diz Pé de Cuba. | AGENCIA AP
Dempsey se convirtió en el máximo goleador del torneo con seis tantos. En la imagen, es marcado por Adrián Diz Pé de Cuba. | AGENCIA AP

En el primer tiempo, dominaron las acciones, pero en la complementaria le cedieron la iniciativa a Haití, que generó ocasiones de peligro sin la profundidad para sobrepasar la férrea zaga central de los Reggae Boyz .

El cotejo fue de ida y vuelta, pues Jamaica no solo se resguardó atrás, sino que aprovechó su gran velocidad en el contragolpe para generar peligro.

Esta es la realidad que enfrentará el equipo gringo. Un plantel muy rápido de la mitad del campo hacia arriba, pero que también mantiene un bloque sólido atrás.

En la primera fase se adjudicó el primer lugar de su grupo, superando a Costa Rica, y ayer confirmó sus pretensiones de ganar la Copa Oro. Mientras, los gringos vienen de menos a más. El peso ofensivo sigue recayendo sobre Dempsey, pero el colectivo luce más claro con balón dominado.

Ayer Klinsmann aprovechó la notable superioridad de su equipo para bajar las revoluciones en la segunda mitad y descansar al grupo, a las puertas de una serie que pinta sumamente pareja.