Por: José Luis Rodríguez C. 6 agosto, 2014

En un sillón grande, uno junto al otro, como han estado en sus casi 50 años de matrimonio –los cumplen este 14 de noviembre–, Juan Gamboa y Elizabeth Guzmán seguían cada instante de la presentación de Keylor Navas con el Real Madrid.

Ellos, quienes criaron al hoy merengue entre los cuatro y 14 años, sentían orgullo, emoción y más.

“Me siento feliz de ver al chiquillo que crié donde está y cómo se porta, me halaga que él esté allá, lloré de alegría”, expresó Guzmán.

“Ahora solo le pido que siga los caminos del Señor”, añadió.

Con incredulidad, el abuelo, que mucha veces llevó a Navas a la escuela de fútbol Pedregoso, en Pérez Zeledón, señaló que lo más importante es que su nieto crea en él.

“Si me escuchara en este momento le diría que siga agarrado de Dios y que siga creyendo en él mismo... a veces no puedo creer que él esté ahorita en el mejor equipo del mundo, uno que es tan sencillo a veces no lo cree”, externó el abuelo.

Sandra Gamboa llora al mirar la televisión ayer en casa. | PABLO MONTIEL
Sandra Gamboa llora al mirar la televisión ayer en casa. | PABLO MONTIEL

La mamá del jugador, Sandra Gamboa, quien también lloró, expresó que las lágrimas revelan el sueño hecho realidad de un niño.

“Él (Navas) jugaba de chiquillo a que se entrevistaba él mismo y decía: ¿Dónde quieres llegar Keylor? Al mejor equipo del mundo”, recordó la mamá frente a sus papás.

Bien recibido. Horas después de hablar con su sobrino, quien ya estaba en el hotel donde los hospeda el Madrid, Steven Gamboa comentó que Navas fue muy bien recibido por toda la planilla de los galácticos.

“Me dijo que todos fueron muy amables al saludarlo en el camerino, fue muy bien recibido, él está súper motivado”, apuntó el tío.