Fue suspendido por una agresión de hinchas de Boca con gases o líquidos irritantes arrojados dentro de la manga contra jugadores 'millonarios'

 15 mayo, 2015
Hinchas del Boca Juniors durante el superclásico ante River Plate en La Bombonera.
Hinchas del Boca Juniors durante el superclásico ante River Plate en La Bombonera.

Buenos Aires

La bochornosa suspensión del superclásico argentino Boca Juniors-River Plate por el inédito ataque con un gas irritante a jugadores rivales en La Bombonera dejó al rojo vivo el debate sobre la violencia en el fútbol en este país de fanáticos que viven este deporte como una religión.

"Acá pasó algo desgraciado e insólitamente nuevo. Nunca había pasado esto de agredir a jugadores con elementos químicos. Es otra mancha más al fútbol y abona a la violencia", declaró este viernes el presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), Luis Segura.

El mítico superclásico para definir el pase a cuartos de final de la Copa Libertadores 2015 en La Bombonera fue suspendido la noche del jueves por una agresión de hinchas de Boca con gases o líquidos irritantes arrojados dentro de la manga contra jugadores de River, que sufrieron serias molestias en la visión e irritación en la piel.

"Es hora de que los dirigentes asuman su responsabilidad", dijo Sergio Berni, secretario de Seguridad.

"No se puede ignorar la enorme gravedad de lo acontecido, lo cual amerita una enorme prudencia en la toma de decisiones. Rogamos al público paciencia", dijo el viernes a la agencia AFP Néstor Benítez, portavoz de la Conmebol, entidad rectora del fútbol sudamericano, con sede en Asunción.

A la espera de una decisión de la Conmebol sobre la definición del partido de octavos de final —suspendido cuando iban 0-0 y con un 1-0 favorable a River en la ida—, las acusaciones cruzadas no se hicieron esperar.

La dirigencia de los clubes "no somos responsables de la violencia y de la inseguridad", afirmó el presidente de la AFA.

Ni el operativo con 1.200 policías alrededor del estadio, ni el creciente presupuesto en seguridad privada que gasta la actual dirigencia de Boca, fueron suficientes para frenar a un puñado de hinchas auriazules que optaron por la agresión directa a los jugadores 'millonarios'.

"Lo que pasó fue responsabilidad del club. Es hora de que los dirigentes asuman su responsabilidad", respondió en rueda de prensa Sergio Berni, secretario de Seguridad, al defender el operativo policial que encabezó.

Berni sostuvo que la dirigencia de los clubes permite que se guarde "la pirotecnia y el alcohol adentro del club", por lo que no se pueden detectar esos elementos en los "cacheos preventivos".

"Soy cirujano, las enfermedades hay que erradicarlas de raíz", afirmó el secretario de Seguridad al proponer la suspensión total del fútbol como solución.

La Bombonera, el mítico estadio de Boca en Buenos Aires, fue clausurada por la justicia y se incautaron las camisetas de los jugadores manchadas con la sustancia irritante, informó el fiscal de Buenos Aires, Martín Ocampo.

La suspensión llenó de frustración a 60.000 personas que colmaron la cancha, algunos de los cuales llegaron a pagar hasta $2.500 un boleto para ver un espectáculo considerado imperdible.

Incidentes en el Boca vs. River en imágenes
Incidentes en el Boca vs. River en imágenes

Para prevenir la violencia, a partir del segundo semestre de 2013 se prohibió la presencia de hinchada visitante en las canchas de fútbol de Argentina.

Desde entonces los mayores incidentes se debieron a las disputas internas por el poder entre 'barrabravas' (hinchas violentos) de un mismo equipo.

Según la ONG Salvemos al fútbol, la violencia en las canchas ya causó tres muertos en lo que va de 2015, 16 decesos en 2014 y 12 en cada uno de los dos años anteriores.

Pero esta vez fue distinto, los agredidos físicamente fueron los jugadores 'millonarios'.

El episodio, que recibió por parte de los medios locales calificativos como "escándalo", "vergüenza", "superbochorno" y "lamentable", ocurrió en el Día del Futbolista.

El clásico se había iniciado con un minuto de silencio en homenaje a Emanuel Ortega, un jugador de 21 años que murió el jueves como consecuencia de un golpe en la cabeza durante un partido del ascenso, enlutando al fútbol argentino.

Lejos de la solidaridad entre jugadores, el equipo del DT Rodolfo Arruabarrena quería seguir jugando y terminó aplaudiendo a los más enfervorizados hinchas que aún permanecían en las gradas a dos horas de suspendido el juego cuando River lograba salir protegido por los escudos policiales.

Ese aplauso de los auriazules fue criticado por hinchas 'xeneizes' que recordaron los tiempos del Boca con Diego Maradona o del estelar Juan Román Riquelme, y retuiteron con nostalgia una histórica foto del mítico 'Diez' abrazado tras un partido con el crack uruguayo Enzo Francescoli, legendaria figura de River.

"Somos rehenes de esta situación, se dijeron estupideces", justificó el arquero Agustín Orión.

La pelea ahora se trasladará a la interna del club 'xeneize', que prevé elecciones a fin de año, con las miradas apuntando a su presidente, Daniel Angelici, que terminó insultado en La Bombonera.