Alves rechazó la condición de víctima pero demandó que la denuncia de este incidente debe servir para se termine el racismo en el deporte.

 29 abril, 2014

Madrid

El defensa brasileño del Barcelona Dani Alves (der.) pelea un balón con el centrocampista del Villarreal Manu Trigueros, en el partido del domingo.
El defensa brasileño del Barcelona Dani Alves (der.) pelea un balón con el centrocampista del Villarreal Manu Trigueros, en el partido del domingo.

El lateral brasileño del Barcelona Dani Alves, al que un aficionado del Villarreal arrojó un banano durante el encuentro disputado entre ambos conjuntos en el estadio de El Madrigal, deseó que la repercusión de este incidente racista sirva para poner fin a este tipo de actitudes.

En una entrevista concedida al Jornal Nacional de Globo Esporte, Alves rechazó la condición de víctima pero demandó que la denuncia de este incidente sirva para poner fin a este tipo de actitudes.

"Espero que toda la repercusión, que comenzó como una broma sin preocupaciones, dé resultado", comentó el defensor brasileño sobre su decisión de comerse la fruta lanzada por un socio del Villarreal, al que el club español prohibió de por vida volver a entrar en el estadio de El Madrigal.

"Me alegro de estar en condiciones de contribuir de alguna manera a la mejora del mundo", agregó Alves. "Estamos en el siglo XXI, el mundo ha evolucionado y tenemos que evolucionar con él. No podemos seguir detrás de la evolución", reclamó.

Su compatriota y compañero de equipo Neymar Jr, quien "ya había pasado por eso en un partido", recordó Alves, inició una campaña de denuncia en las redes sociales que fue respaldada por otros futbolistas, artistas, políticos y ciudadanos anónimos.

El secretario general de las Naciones Unidas, el surcoreano Ban Ki-moon; la presidenta brasileña, Dilma Rousseff; y el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, son algunas de las personalidades que se unieron en un grito unánime contra el racismo.

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