Por: José Pablo Alfaro Rojas 4 diciembre, 2015

La detención de Eduardo Li, expresidente de la Fedefútbol, el 27 de mayo en Suiza, fue solo el inicio del caos para la Concacaf en el escándalo de la FIFA.

Otros siete dirigentes del área fueron acusados de supuestos actos de corrupción por la fiscala de Nueva York, Loretta Lynch, según trascendió ayer.

Hace siete meses fue la captura del expresidente de la Fedefútbol, así como de Jeffrey Webb y Costas Takkas, de Islas Caimán; Jack Warner, de Trinidad y Tobago; Julio Rocha, de Nicaragua, y Chuck Blazer, de Estados Unidos, altos mandos en los países o en Concacaf.

Ayer se repitió la historia, ya que de los 16 personeros de Latinoamérica acusados, siete son de esta confederación.

Entre ellos figuran el expresidente de Honduras, Rafael Callejas, quien gobernó ese país entre 1990 y 1994, y el también catracho y vicepresidente de la Concacaf, Alfredo Hawit.

También están el presidente de la Federación de Fútbol de Guatemala, Brayan Jiménez, y el secretario federativo chapín, Héctor Trujillo.

Además aparece el panameño Ariel Alvarado, expresidente de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut).

Otros de los investigados son los exjerarcas de las federaciones de El Salvador, Reynaldo Vásquez, y de Guatemala, Rafael Salguero, exmiembro del Comité Ejecutivo de FIFA.

Para los dirigentes latinoamericanos cuestionados se giró orden de captura, excepto para Hawit y Juan Ángel Napout, de Paraguay, quienes fueron detenidos en Suiza en una reunión del Comité Ejecutivo de FIFA.

“No hay mayor relación de la Federación tica con Hawit excepto cuando hay congresos. Es lamentable lo que está sucediendo, pero no tiene ninguna implicación, más que nombrar un nuevo jerarca”, dijo Rafael Vargas, secretario de la Federación Costarricense de Fútbol.

La fiscala responsabilizó a los dirigentes de secuestrar el fútbol para enriquecerse.

“No contentos con secuestrar el deporte por décadas con ganancias ilícitas, trataron de institucionalizar su corrupción para asegurarse de que podían vivir de ella, no por el bien del juego, sino para aumentar su riqueza”, explicó Lynch.

La investigación por sobornos, que alcanzarían los $200 millones, incluye 92 cargos por delitos como organización mafiosa, fraude masivo y lavado.

“No lo esperaba, la verdad es que tengo que iniciar una proceso de análisis de todo esto y del alcance de las denuncias. Tengo que conocer primero de qué se me acusa”, aseguró Callejas.

Por su parte, Pedro Chaluja, actual jerarca canalero, salió en defensa de su Federación, al asegurar que estas investigaciones son a título personal y no contra esa entidad.

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