Por: Rodrigo Calvo C. 2 mayo, 2014

El próximo 11 de mayo, Alajuelense o Saprissa se convertirá no solo en el nuevo campeón del fútbol de Costa Rica, sino en el caudillo solitario, con más campeonatos ganados, en Centroamérica.

Actualmente, los dos equipos más populares de Costa Rica están empatados en 29 títulos y el que obtenga la estrella número 30 para sus vitrinas hará historia.

Ninguna otra institución en el Istmo posee tal cantidad de trofeos de monarca, en las citas regionales de la Primera División.

Los rojinegros alzaron su primera copa en el balompié mayor en 1928 y las gestas crecieron con un tetracampeonato del 2000 al 2003, dos tricampeonatos de 1958 a 1960 y del Invierno 2010 al Invierno 2011, y cinco bicampeonatos, de 1949 a 1950, 1970 a 1971, 1983 a 1984, 1991 a 1992 y 1996 a 1997.

Por su lado, los morados destacaron con sus primeros cetros, que incluyen el bicampeonato de 1952 y 1953, el hexacampeonato de 1972 a 1977, el pentacampeonato del 2005-2006 al Invierno 2008, el tricampeonato de 1967 a 1969, y los bicampeonatos de 1964 a 1965, 1988 a 1989, 1994 a 1995 y 1998 a 1999.

Ya desde el Invierno 2013, la Liga había alcanzado a los tibaseños en la cifra de 29 galardones. Ambos se unieron así al Municipal de Guatemala en el cuadro de honor de los clubes con más cetros adjudicados en el ámbito centroamericano.

Entre sus escoltas en la contabilidad de premios figuran el Olimpia de Honduras y el Comunicaciones de Guatemala, los dos con 27.

Los dos estelares equipos chapines tienen la ocasión de hacer crecer su historial en el Clausura 2014, de la Liga Nacional de Guatemala.

En los cuartos de final de ese país, el Municipal mide fuerzas contra el Suchitepéquez y el Comunicaciones ante el Coatepeque.

Las series se juegan en partidos de ida y vuelta, en la que también están involucrados el ganador de la fase regular, Heredia, ante el Halcones y la Universidad con Xelajú.

Un poco más atrás en el reparto de títulos en el Istmo se halla el Diriangén FC, de Nicaragua, con 26, seguido por el Herediano, con 23, y el FAS de El Salvador, con 17.