Por: Rodrigo Calvo C. 5 octubre, 2014

Carolina Venegas es un ejemplo de perseverancia y pundonor deportivo ante la adversidad que la sacó un año del fútbol, por dos operaciones en sus rodillas.

La primera cirugía de ligamentos fue en la rodilla derecha, hace dos años con Saprissa, y la segunda en la izquierda, el año pasado. Los pronósticos no eran los mejores, pues le pedían que dejara la práctica del fútbol.

“El período de las lesiones fue bastante duro para mí, porque fueron dos operaciones de rodilla en dos años. Salí de las dos en intervalos de seis meses cada una”, recuerda la jugadora josefina.

“Salí rápido pues siempre tuve claro lo que quería, que era volver a la Selección Mayor. No somos pagadas como profesionales, pero he actuado como tal, porque este deporte es el que me apasiona, aunque mezclamos el trabajo y el estudio”, comentó a sus 23 años.

Carolina Venegas con Melissa Manzanares, nicaragüense, en 2013. | AFP
Carolina Venegas con Melissa Manzanares, nicaragüense, en 2013. | AFP

Su fuerza de voluntad y deseos fervientes de regresar al protagonismo en el gol se le cumplieron, y su aporte al Saprissa fue clave en la reciente exitosa campaña del nuevo campeón del fútbol femenino.

Ella anotó 21 goles a la causa del campeonato morado y con esta hoja de vida se integró a la Selección Mayor Femenina, que este mes luchará en Estados Unidos por un cupo al Mundial de Canadá 2015.

Suma dos mundiales menores, en el Sub-17 de Nueva Zelanda 2008 y el Sub-20 de Alemania 2010, y desea cerrar el círculo con la Mayor.

“Quedar de goleadora de Primera División me motiva muchísimo para la eliminatoria. Estoy con mucha confianza en la Selección, con la motivación de haber ganado el campeonato y ser la goleadora”.

El fútbol es su gran amor desde que era una niña. La fiebre y la pasión las comparte con su hermana mayor, Adriana, quien también es ariete; las dos brillaron en el gol.

Carolina Venegas, quien vivió cinco años en Montreal, Canadá, tiene mucha fe y espera aportarle a la Sele en su sueño mundialista.