Sandra Gamboa recuerda que no tenía la mensualidad para la escuela de fútbol

Por: José Luis Rodríguez C. 5 agosto, 2014

San Isidro del El General. A la edad de ocho años, cuando Keylor apenas comenzaba en el equipo Pedregoso, aquel formado por Juan de Dios Madriz y su hermano Ramón, Sandra Gamboa, la mamá de Keylor Navas, no tenía los ¢1.000 de mensualidad para que su hijo pudiera jugar.

Elizabeth Guzmán, abuela de Keylor, Sandra Gamboa (madre) y Juan Gamboa (abuelo), hablaron de lo difícil que fue para Keylor al principio. | PABLO MONTIEL
Elizabeth Guzmán, abuela de Keylor, Sandra Gamboa (madre) y Juan Gamboa (abuelo), hablaron de lo difícil que fue para Keylor al principio. | PABLO MONTIEL

Eran momentos difíciles, pues Gamboa estaba empezando su carrera como educadora y tenía a Keylor y Keylin, una de las hermanas del hoy portero del Madrid.

Pero, ante las cualidades inhatas del niño, Juan de Dios Madriz decidió hacerse cargo del pago de la mensualidad, además de que se comprometió a transportar ida y vuelta, a Navas, en moto, cada día de su casa en Barrio San Andrés a Pedregoso.

“Juan de Dios es una pieza vital en la vida de Keylor, yo no podía pagar la mensualidad ni los uniformes, era una situación bastante difícil”, explicó Gamboa ayer en la Escuela 12 de Marzo, donde labora como profesora de religión.

Hoy la madre ya suma 20 años de carrera en las aulas, pero en la plena infancia de Keylor, a los cuatro años, tuvo que dejarlo para irse con el papá del menor a buscar trabajo en Estados Unidos, y enviar ayuda.

Entre los cuatro y 14 años el retoño se crió con Elizabeth Guzmán y Juan Gamboa, abuelos maternos.

“Dormíamos en un cuarto de dos metros de ancho por dos de largo... la gente quiere estar en la gloria, pero no quiere conocer la historia, y la de Keylor fue bastante dura, por eso se merece todo lo que ha conseguido”, recordó Steven Gamboa, tío del futbolista, con quien se crió desde muy pequeño.

Carro del año. Agradecido por la entrega, cariño y los valores que le inculcaron, hoy Navas retribuye a los suyos con amor y regalos, como el auto Kia Río que le compró a sus abuelos, quienes a la par tienen el vehículo antiguo de toda la vida.

“No me gusta preguntarle mucho a Keylor, además de que es muy reservado, pero ahora que firmó por seis años le dije que si al terminar ese tiempo volvería a la casa, pero me respondió: “no abuela, quiero seguir jugando hasta que pueda, que más que uno tiene ganados los frijolitos por seis años”.

“Me imagino que ahora las cosas van a cambiar en lo económico, pero a mí lo único que me importa es que él viva su sueño, es lo que quiero”, expresó la madre en el aula donde imparte lecciones.

La madre del meta nacional dijo que la exposición mundial que tendrá Keylor ahora, no le hará cambiar. “Mis papás le enseñaron a Keylor buenos valores”, garantizó Gamboa.

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