Catalanes se impusieron 2 a 0 en un juego en el que no necesitaron emplearse a fondo

Por: Cristian Brenes 21 octubre
Gerard Delofeu (atrás) celebra su anotación con el argentino Lionel Messi (10), en el triunfo 2 a 0 ante el Málaga.
Gerard Delofeu (atrás) celebra su anotación con el argentino Lionel Messi (10), en el triunfo 2 a 0 ante el Málaga.

El Barcelona no necesitó acelerar a fondo, su maquinaria tampoco requirió mostrar el poderío con el que cuenta en el duelo ante el Málaga, último de la tabla en España; por el contrario, los catalanes se dieron un paseo para imponerse 2 a 0 como locales y ratificar así su liderato.

Los blaugranas marchan con un ritmo demoledor en el certamen español, al punto que acumulan ocho triunfos, un empate, 26 goles a favor y únicamente tres en contra. Incluso, la semana anterior dejaron ir los primeros puntos, al igualar con el Atlético de Madrid 1 a 1 de visita.

El poderío catalán hacía prever que su rival de turno era más una víctima, si se toma en cuenta que llegaba al Camp Nou como último en la tabla, con solo una unidad, tras ocho caídas, una igualdad, cuatro tantos convertidos y 20 recibidos; al final así se dio todo.

El Barcelona impuso el ritmo y cuando le dio la gana golpeó para mantener la distancia de cuatro puntos en la cima.

Gerard Delofeu repitió como titular y abrió el marcador a los dos minutos, eso sí, en una jugada que debió ser invalidada, debido a que la pelota había sobrepasado la línea de final cuando centró el francés Lucas Digne para que Deulofeu rematara a la red.

El Málaga apenas inquietó la portería de un Barça que tuvo 80% de la posesión de la pelota y que sentenció al inicio de la segunda parte, en una jugada de Lionel Messi que concluyó Andrés Iniesta con un zurdazo cruzado a la red, en el 56', su primer tanto liguero de la temporada.

"Nos faltó frescura. Era el tercer partido en seis días y ellos estaban bien posicionados. Nos faltó profundidad", admitió Ernesto Valverde, técnico de los azulgranas.

Los visitantes no escondieron que fueron superados, aunque también se quejaron de la labor de los silbateros y señalaron que el primer tanto cambió por completo la dinámica, al caer apenas en las primeras acciones.

"Nunca hablamos de los árbitros, pero quizás tendremos que hacerlo. Somos muy respetuosos, pero hubo un error, seguramente humano, pero que influyó enormemente en el juego", criticó José Miguel González, timonel malagueño.

Pese a la equivocación, el triunfo de los blaugranas estuvo lejos de opacarse. Los dirigidos por Valverde parecen entenderse a la perfección con el nuevo técnico y manejaron los hilos a su antojo, para llegar a 25 puntos, cuatro más que el Valencia (segundo), que este sábado goleó al Sevilla 4 a 0.

El único punto que preocupa en la ciudad condal es el estado de forma de Luis Suárez, quien volvió a demostrar que no está en su mejor momento, al fallar un remate sin oposición en el segundo palo. El uruguayo solo ha marcado tres goles esta temporada.

"Suárez siempre tiene ocasiones. A la larga, su ambición es una garantía. Estoy encantado con él", le defendió el técnico.