El jugador chileno es pieza fundamental en el equipo dirigido por Antonio Conte

 9 abril, 2014

Turín

Arturo Vidal marcó tres goles en juego de Champions League ante el Copenhague.
Arturo Vidal marcó tres goles en juego de Champions League ante el Copenhague.

Recupera, trabaja y es el máximo goleador de la Juventus, el chileno Arturo Vidal volverá a jugar el jueves en Turín contra el Lyon francés para ayudar a su equipo a alcanzar las semifinales de la Europa League.

El chileno se ha perdido los dos últimos partidos de su equipo por suspensión, la ida de los cuartos europeos que ganó la Juve (1-0) y el encuentro liguero contra el Livorno en el que sus compañeros se impusieron 2-0.

Su agresividad a la hora de cortar el balón le ha granjeado algunas tarjetas amarillas (8 en la Serie A), pero Vidal, tras tres temporadas, es una de las piezas clave de la 'Juve' desde que llegó procedente del Bayer Leverkusen a cambio de 10,5 millones de euros.

Antonio Conte ve en su pupilo la misma combinación de condiciones atléticas y agresividad que él tenía y el club le ha ampliado su contrato hasta 2018, ya que está siendo uno de los pilares de un equipo que apunta a su tercer scudetto consecutivo.

El incansable chileno es junto con el francés Paul Pogba el músculo de la medular del cuadro 'bianconero' cuyo cerebro es el veterano Andrea Pirlo. El chileno cubre la parte derecha de la espalda del italiano y Pogba la izquierda.

Con 26 años, Vidal saca fuerzas de una infancia difícil. "He sufrido mucho. Cuando tenía 5 años, mi padre nos abandonó. No teníamos mucho para comer, teníamos muchos problemas y siempre estaba triste. Pero, un día decidí que ya era suficiente y empecé a creer en mí", recuerda el futbolista.

Su energía viene también de su familia, en la que su hermano mayor, Alonso, al que le diagnosticaron diabetes, es una figura esencial.

"Gracias al cielo todo mejoró, pero para 'Alonsito' fue difícil. Estábamos en Alemania, no hablábamos el idioma, pero conseguimos los cuidados necesarios y su situación mejoró", confiesa.

Reconoce ser una persona familiar, como lo demuestra su respuesta cuando se le pregunta que quiere hacer cuando acabe su carrera. "¡Dormir! Sobre todo la primera semana, sin que nadie me moleste. Disfruto de cada momento de mi carrera, pero después, me levantaré tarde todos los días", asegura el centrocampista.