El salario de Conte, quien se unió hasta 2016 con Italia, está estimado en unos 2 millones de euros anuales

 14 agosto, 2014

Roma

Antonio Conte, exentrenador de la Juventus, fue designado oficialmente este jueves como nuevo técnico de Italia, con el reto de la Eurocopa de Francia 2016 en el horizonte.

Antonio Conte celebra su tercer título liguero con la Juventus de Turín, el domingo en el Juventus Stadium.
Antonio Conte celebra su tercer título liguero con la Juventus de Turín, el domingo en el Juventus Stadium.

Conte sustituye en el cargo a Cesare Prandelli, que dimitió tras la participación de su equipo en el Mundial de Brasil, donde la Azzurra fracasó con una eliminación en la fase de grupos.

El nuevo presidente de la Federación Italia de Futbol (FIGC), Carlo Tavecchio, señaló que Conte será presentado el martes en una conferencia de prensa en Roma. El salario de Conte, quien se unió hasta 2016 con la FIGC, está estimado en unos 2 millones de euros anuales.

El contrato, cerrado gracias al aporte financiero de Puma, la marca que viste al equipo, incluye diferentes bonificaciones en caso de clasificación para la Eurocopa, pase a la final y progresión de al menos cinco puestos en la clasificación FIFA, donde Italia ocupa el 14º lugar.

Según la FIGC, Conte tendrá como misión "impulsar al equipo nacional y formar nuevos jugadores".

Conte, de 45 años, fue jugador del Lecce (1985-1991) y especialmente de la Juventus, de 1991 a 2004, una etapa en la que conquistó una Liga de Campeones (1996), una Copa Intercontinental (1996), una Copa del a UEFA (1993) y cinco ligas italianas, entre otros éxitos.

Como entrenador comenzó en el Arezzo en 2006 y después de pasos por el Bari (2007-2009), el Atalanta (2009-2010) y el Siena (2010-2011) consiguió ser elegido para el banquillo del club de sus amores, la 'Juve', con la que ha vivido años de éxitos.

En esta última etapa al frente del equipo turinés consiguió el título de la Serie A durante tres años consecutivos (2012, 2013, 2014).

El aspecto negativo de esa etapa en la Juventus fueron las andaduras en los torneos europeos. En la última Liga de Campeones el equipo fue eliminado en la fase de grupos y fue repescado para la Europa League, donde cayó en semifinales ante el Benfica, quedando en puertas de una final que se jugaba en su estadio de Turín.

En julio abandonó el banquillo por decisión propia, descontento aparentemente con el proyecto deportivo que estaba llevando a cabo la entidad.