Un disminuido James solo jugó 36 minutos, pero igual anotó 35 puntos y guió el triunfo

Por: Johan Umaña V. 9 junio, 2014
LeBron James remata en el aro una jugada del Heat mientras que Kawhi Leonard, de los Spurs, observa. El Rey acabó la noche con 35 puntos. | AP
LeBron James remata en el aro una jugada del Heat mientras que Kawhi Leonard, de los Spurs, observa. El Rey acabó la noche con 35 puntos. | AP

Con 35 puntos y 10 rebotes, LeBron James fue el factor decisivo para que el Heat derrotara de visita, por 96-98, a los Spurs. Un triunfo importantísimo, porque arrebata de San Antonio la ventaja de localía en las finales de la NBA.

Así, el equipo de Erik Spoelstra empató a un triunfo por bando la serie, que ahora viajará a Miami para los partidos tres y cuatro.

James, que en el primer partido salió en los minutos finales con problemas de calambres, fue cuidado anoche y solo jugó 36 minutos. Pero su rendimiento se maximizó, propiciando un rendimiento de +11 para el Heat con él en la cancha.

Mientras que los astros de los Spurs, Tim Duncan y Tony Parker, no estuvieron tan acertados como otras noches y fallaron cuatro tiros libres seguidos (dos cada uno) en la recta final del juego. Acto seguido, James los hizo pagar con un triple a 5:30 del cierre, que de una encaminó el triunfo de la visita.

Si LeBron sostuvo el partido cada vez que el local intentó escaparse, el resto del Big Three remató la victoria: Chris Bosh tiró el triple de la ventaja, faltando 1:17, y protagonizó una penetración que terminó con el doble de Dwyane Wade, a solo nueve segundos del final. De esa manera, hicieron inefectivo el triple que marcó Manu Ginóbili sobre el pitazo final del encuentro.

Bosh acabó con 18 puntos y Wade con 14 unidades y siete rebotes. Rashard Lewis, con 14 puntos, completó el cuadro de mejores encestadores de la visita.

Parker fue el líder anotador de la casa, con 21 puntos y siete rebotes. Le siguieron Ginóbili, con 19 unidades, y Duncan, con 18.

El Heat dominó la pintura, 44 puntos a 34. Pero los Spurs aprovecharon mejor los balones perdidos del rival, con 14 puntos marcados de esa forma, ante solo cinco.