Por: Diego Ureña S. 17 diciembre, 2012
 Ramires, del Chelsea, se lamenta de la derrota ante Corinthians. | AFP.
Ramires, del Chelsea, se lamenta de la derrota ante Corinthians. | AFP.

Tras la alegría de ganar la Liga de Campeones de Europa a mediados de año, el Chelsea cayó en un bache que ya les costó dos títulos y la cabeza de un técnico.

La salida del marfileño Didier Drogba y el mal nivel en el que continúa Fernando Torres golpean al conjunto londinense, a pesar de las contrataciones millonarias de verano.

Ni el belga Eden Hazard ni el brasileño Oscar pueden rescatar a un equipo que ya dejó ir tres trofeos este año: el Community Shield, la Super Copa de Europa y el Mundial de Clubes.

Además, ni siquiera sobrepasó la fase de grupos de la Liga de Campeones y en el torneo local ya el Manchester United le lleva una ventaja de 13 puntos.

Los huéspedes de Stamford Bridge pasaron a la historia por ser el primer campeón de la Champions League en ni siquiera clasificar a octavos de final.

El técnico que los hizo campeones de Europa, Roberto Di Matteo, fue cesado tras una serie de derrotas en la liga.

Su lugar lo tomó Rafael Benítez, que años atrás expresó que nunca dirigiría a los blues , por lo que los aficionados lo silbaron desde el primer duelo que estuvo en el banco.

La molestia en las gradas no cesa porque el técnico español lleva apenas una victoria en cuatro juegos en el campeonato.

Los londinenses tendrán que conformarse con la Europa League y buscar un milagroso repunte en la liga para evitar más verguenzas.

La urgencia es tal que ya suenan nombres como Falcao, del Atlético de Madrid, o Fellaini, del Everton. Esperanzas remotas para voltear una pobre temporada.