19 junio, 2015

Nueva York (AP). Alex Rodríguez conectó un jonrón para convertirse en el 29° pelotero de la historia que llega a los 3.000 ‘hits’ en las Grandes Ligas, en el partido en el que los Yanquis de Nueva York doblegaron hoy viernes 7-2 a los Tigres de Detroit.

Al sonar su batazo, Rodríguez sonrió, y no dejó de mostrarse feliz durante todo el recorrido por las bases. Estaba viviendo su mejor momento durante una campaña que ha marcado la resurrección del criticado pelotero.

Rodríguez no perdió tiempo. Consiguió el hito en el primer ‘inning’, cuando encontró una recta del as de los Tigres, Justin Verlander, a 95 millas por hora.

A-Rod fue felicitado por sus compañeros entre el plato y la cueva.

Rodríguez cumple 40 años el mes próximo. El astro, tres veces nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, resurgió en las mayores este año como bateador designado luego de perderse toda la campaña anterior, mientras purgaba una suspensión por dopaje.

El último pelotero de las mayores que había llegado a los 3.000 ‘hits’ fue Derek Jeter, el legendario jugador de los Yanquis, quien conectó un vuelacerca en este mismo parque en 2011.

Brett Gardner y Didi Gregorius conectaron también sendos cuadrangulares para que los Yanquis hilvanaran su tercera victoria seguida. Detroit perdió cuatro de sus últimos seis compromisos.

La multitud en el Yankee Stadium se puso de pie, presintiendo que llegaría el momento histórico. Rodríguez envió su leñazo por todo el jardín derecho y no soltó el bate sino hasta que dio unos pasos hacia la inicial. El jardinero J. D. Martínez se estrelló contra el muro mientras retrocedía.

Los espectadores ovacionaron a Rodríguez en cuanto la esférica aterrizó, aproximadamente en la sexta fila del graderío.

Recuperar la pelota como reliquia será más difícil que batearla para Rodríguez. Zack Hample, de 37 años, la atrapó y dijo que no tiene intenciones de devolverla.

Hample, quien dijo que es cazador profesional de pelotas de cuadrangular, tuiteó un día antes que Rodríguez “no se merece un favor de alguien, mucho menos de un fanático. En los últimos ‘innings’ del encuentro, el vocero de los Yanquis, Jason Zillo, dijo que el hombre “no sostendría negociación alguna” por la pelota.