Recojo la ropa sucia y al llevarla al cesto una moneda cae del pantalón. No la veo, solo la oigo. “Es de quinientos”, me digo, y al volverme para juntarla compruebo satisfecho que acerté. ¿Cómo hizo mi cerebro para deducir eso? Bueno, por la intensidad y el timbre del ruido al chocar contra la cerámica. ¿Pero cómo hizo para diferenciarlo del que habría producido una de cien?
Imagino la minúscula vibración del aire llegando a mi tímpano. La decodificación de esa señal (habrá una especie de módem después del oído), y el discernimiento de ella, hecho con ese nivel de precisión. Asombroso, máxime que nunca se me había caído una moneda de quinientos en ese piso particularmente.
Bien afirma Penrose (y Katz, ambos a partir de Gödel) que ciertas verdades dependerán de contenidos semánticos que no podrán ser representados exhaustivamente como sintaxis. En términos menos arduos: que somos capaces de determinar la verdad o falsedad de cosas que no pueden resolverse algorítmicamente. Y, por ello: que las computadoras nunca podrían ser inteligentes como nosotros.
Siendo así (¡gracias al cielo!) me asalta una duda:
¿Si un sonido me permite determinar el tamaño de una moneda, si de pronto un olor me devuelve a la casa de mis abuelos, si un color se me asocia a una sensación de paz, no será que, de tan sutil que es nuestra percepción, llevamos dentro un continuo inter-sentidos, que opera (como formuló Kant) en el acto de síntesis que eleva al plano consciente nuestra intuición sensible?
El tema viene de que hace poco escuché Sheherazada , de Rimsky-Korsakov. Y luego la pantera rosa y el elefantito de Henry Mancini. Relax de sábado en la tarde. Me enteré, en Wikipedia, de que ambos poseían sinestesia. Busqué entonces la palabrilla. “Mezcla de sensaciones de sentidos diferentes”, decía. Un sinestésico puede asociar colores con tonos musicales: Do>rojo, Fa>verde, La>celeste, por decir algo. Una tela suave le parece dulce. Las orquestaciones de los dos compositores que mencioné producen, justamente, esa mescolanza perceptiva.
Me alegró saberme menos loco de lo que creía. Nunca había confesado que los lunes siempre me parecieron amarillos, los miércoles rosados, los sábados blancos y los domingos rojos. Los otros tres se diluyen pardos.
Acudí a poetas y narradores y he hallado que todos, a su modo, son sinestésicos. Y la conclusión es hermosa: amén de su capacidad de destilar “carga de humanidad” (como decía Joaquín Gutiérrez), el arte es el reflejo de ese reino interior, donde todo se aúna y se complementa y posibilita la manifestación de nuestra esencia.
FOTOS

Daniel Solano
![]() |
Áncora Desde 1972, Áncora es la revista cultural de La Nación. Los domingos ofrece variada información y análisis sobre literatura, teatro, danza, cine, artes plásticas, lingüística, arte culinaria, filosofía, ciencias, libros y otros campos de la cultura. |
![]() |
Ámbitos Este suplemento que se publica todos los sábados tiene como objetivo informarle sobre temas como construcción, arquitectura y urbanismo; pero también sobre esos detalles que hacen de su espacio un ámbito único y acogedor. |
![]() |
Proa Reportajes, semblanzas, relatos, crónicas y entrevistas se mezclan en esta publicación dominical dedicada a resaltar el ángulo humano de la noticia y a interpretarla. |
![]() |
Teleguía El mundo de la televisión y el entretenimiento en una revista semanal. Teleguía le ofrece cada domingo un reportaje de un programa o artista de la televisión nacional o internacional. Además, de todos los chismes faranduleros con El Topo. |
| SERVICIOS |
|
En tu Celular |
|
Weekly review |
|
En tu PDA |
|
Fax |
|
Horóscopo |
|
Cartelera de cine |
| QUIENES SOMOS | | GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA | | ESTADOS FINANCIEROS | | ANÚNCIESE | | TARIFARIO | | TRABAJE EN LA NACIÓN |
|
© 2008. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A. Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 2247-4747. Servicio al cliente: (506) 2247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 2247-5022. CONTÁCTENOS |
|||||